Oficina de la Directora General

Alocución de apertura de la 60ª reunión de la Comisión de Estupefacientes

Dra. Margaret Chan
Directora General de la Organización Mundial de la Salud

Viena, Austria
13 de marzo de 2017

Embajadora Bente Angell-Hansen, Presidenta de la Comisión de Estupefacientes, Sr. Fedotov, Director Ejecutivo de la UNODC, Sr. Sipp, Presidente de la JIFE, jefes de organismos, honorables ministros, representantes de gobiernos, jóvenes, organizaciones de la sociedad civil y fundaciones, señoras y señores:

Agradezco la oportunidad de tomar la palabra en esta 60ª reunión de la Comisión de Estupefacientes. Es verdaderamente un gran placer y una excelente oportunidad para reencontrarme con muchos viejos amigos.

La OMS respeta el mandato de la Comisión como órgano central de las Naciones Unidas para la formulación de políticas sobre estupefacientes y la supervisión de la aplicación de las tres convenciones sobre estupefacientes. Permítanme citarles una frase pronunciada por el dirigente juvenil: «La salud está en el centro de la respuesta». Gracias.

Como organismo de salud pública, la OMS está dispuesta a seguir abordando los aspectos esenciales en materia de salud pública que se derivan del problema mundial de las drogas. El cumplimiento de esta obligación basada en tratados corre a cargo del Comité de Expertos de la OMS en Farmacodependencia.

Este Comité de Expertos, creado hace tiempo, examina constantemente las sustancias psicoactivas para establecer un balance entre su abuso potencial y las pruebas que evidencian un beneficio terapéutico conocido y único.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito es el principal organismo encargado directamente de luchar contra el problema mundial de las drogas. La OMS concede especial importancia a nuestra labor conjunta en el ámbito del tratamiento de la drogodependencia y la prestación de atención a los consumidores de drogas.

De hecho, las directrices de la OMS y el conjunto de intervenciones de reducción de daños que figuran en una guía técnica conjunta de la OMS, la UNODC y el ONUSIDA son las principales herramientas utilizadas por los países que han adoptado un enfoque de salud pública para abordar los daños causados por el consumo de drogas.

El mes pasado, la OMS y la UNODC firmaron un memorando de entendimiento por el que se crea un marco nuevo y más sólido de colaboración estructurada y productiva entre nuestros dos organismos. Ambos organismos desearían que un mayor número de consumidores de drogas sean atendidos en el sistema de salud pública en lugar de pasar por los tribunales y el sistema de justicia penal.

La OMS se complace de que el documento final del periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas del año pasado demuestre un compromiso con las políticas sobre estupefacientes que hacen hincapié en las necesidades y soluciones de salud pública.

En el contexto de los esfuerzos integrales y equilibrados para reducir la demanda de drogas, en el documento final se presta atención a la prevención del consumo de drogas y al tratamiento orientado hacia la recuperación, así como a las medidas destinadas a minimizar las consecuencias sociales y de salud pública adversas que conlleva el consumo de drogas, en particular los programas que se basan en terapias acompañadas de medicación y el intercambio de material de inyección. En la OMS, esto se denomina reducción de daños.

En el documento final se reconoce también el enorme problema que provocan el VIH, las hepatitis víricas y otras enfermedades infecciosas transmitidas por la sangre, las cuales se pueden contagiar a través del consumo de drogas inyectables.

También se abordan las necesidades médicas de los consumidores de drogas, incluido el tratamiento antirretrovírico para las personas con VIH, y el uso de los regímenes terapéuticos más novedosos que pueden curar la hepatitis C. Esto es muy importante. Marca la diferencia entre la vida y la muerte.

El documento final contiene recomendaciones bien formuladas para ayudar a los gobiernos a mejorar el acceso a los medicamentos esenciales fiscalizados que se utilizan para atender a pacientes, por ejemplo para aliviar el dolor en enfermos de cáncer.

Evidencia una clara disposición a ayudar a los países a eliminar cualquier obstáculo, ya sea en materia de leyes o precios, que dificulten el acceso a los medicamentos fiscalizados esenciales.

La adopción de medidas adecuadas es si cabe más importante tras las últimas resoluciones aprobadas por la Asamblea de la Salud sobre los cuidados paliativos y la epilepsia, en las que se pide que se mejore al acceso a los medicamentos fiscalizados.

Señoras y señores:

No debemos olvidar nunca que el objetivo último de las políticas de fiscalización de drogas es salvar vidas. La OMS calcular que el consumo de drogas provoca aproximadamente medio millón de muertes año. Sin embargo, esta cifra representa solo una pequeña parte del daño provocado por el problema mundial de las drogas.

En algunos aspectos, la situación está empeorando, no mejorando. Muchos países están sufriendo una crisis de emergencias sanitarias y muertes por sobredosis.

Casi todas las personas presentes en esta sala conocen a padres o han oído hablar de padres que tienen un hijo drogodependiente. Estos padres quieren que su hijo sea tratado, no encarcelado. Me complace ver que en su orden del día hay numerosos puntos en los que se abordan estrategias para prevenir el consumo de drogas, especialmente entre los jóvenes.

Al tiempo que los países y los organismos internacionales siguen luchando contra los múltiples aspectos del problema mundial de las drogas, la OMS insta a que las políticas se basen en evidencias médicas y científicas y no en emociones o ideologías.

Pueden estar seguros de que la OMS seguirá abordando los aspectos del problema mundial de las drogas relacionados con la salud pública en colaboración con los organismos competentes de las Naciones Unidas, en particular la UNODC y otras partes asociadas, y dando prioridad a esta labor en las futuras reuniones de nuestros órganos deliberantes.

Deseo que su reunión sea muy productiva.

Gracias.