Oficina del Director General

Hacia una Ruta de la Seda sanitaria

Discurso del Dr. Tedros, Director General de la OMS, en el «Foro de la Franja y la Ruta para la Cooperación Sanitaria: Hacia una Ruta de la Seda sanitaria».
Beijing (República Popular China).

18 de agosto de 2017

Muchas gracias, Excelentísima Viceprimera Ministra, Sra. Liu Yandong, Excelentísimo Ministro, Sr. Li Bin, Excelentísimo Director Ejecutivo, Sr. Michel Sidibé, señoras y señores:

Es un gran placer estar hoy con ustedes, junto a los dirigentes de China y distinguidos colegas de los países de la Franja y la Ruta.

Como bien saben, el mundo se enfrenta a un número creciente de epidemias, pandemias y desastres de complejidad cada vez mayor. Eventos que no solo son más probables, sino que además pueden tener mayores efectos en la salud de los seres humanos, el tejido social, la seguridad y la economía.

En tanto que comunidad, en tanto que países inextricablemente unidos, nuestra fortaleza es la del eslabón más débil.

Por ello, una iniciativa mundial que sitúa la salud en el centro del desarrollo económico y social es inmensamente alentadora.

La propuesta del Presidente Xi para una Ruta de la Seda sanitaria que refuerce y renueve antiguos vínculos entre culturas y pueblos, y en que la salud ocupe un puesto central es, en efecto, visionaria.

Si queremos proteger la salud de los miles de millones de personas representadas aquí, debemos aprovechar las oportunidades que ofrece la iniciativa de la Franja y la Ruta.

Pero, ¿cómo lograrlo? Su Excelencia [Liu Yandong] ya ha enunciado la mayoría de las vías.

Primero, debemos establecer sistemas para contener los brotes epidémicos o crisis en su origen e impedir que evolucionen hacia epidemias.

La OMS ha propuesto una alianza estratégica con China para asistir a países vulnerables situados a lo largo de la Franja y la Ruta, así como en África.

Entre ellos hay países en conflicto o que están saliendo de conflictos.

Nos comprometemos a fortalecer la capacidad de respuesta para las emergencias, y a ofrecer servicios de salud esenciales a los países en crisis.

Segundo, la salud es un derecho humano. Nadie debería jamás tener que elegir entre lograr la atención necesaria y tener dificultades financieras o empobrecerse.

La iniciativa de la Franja y la Ruta contiene lo fundamental para lograr la cobertura sanitaria universal: infraestructuras, acceso a medicamentos, recursos humanos y una plataforma para compartir experiencias y promover prácticas óptimas.

Por último, las mujeres, los niños y los adolescentes deben ocupar un lugar central en la acción para la salud y el desarrollo mundiales. En las emergencias las mujeres y los niños se ven especialmente afectados. Debemos adoptar medidas concretas para protegerles, y nada ayudará más a este grupo a menudo vulnerable que la cobertura sanitaria universal.

Esto queda bien patente en los documentos que han examinado ustedes sobre la iniciativa de la Franja y la Ruta.

Señoras y señores:

China tiene mucho que enseñarnos en estas cuestiones.

Es líder mundial en vigilancia de las enfermedades y control de brotes, y fue uno de los primeros países en intervenir durante el brote de ebola.

China ha establecido un seguro nacional de enfermedad que da cobertura a más del 95% de la población.

El país tiene además una capacidad enorme en investigación y desarrollo, y fue uno de los primeros países en cumplir el Objetivo de Desarrollo del Milenio relativo a la salud de la madre.

Estas experiencias deberían inspirarnos.

En breve adoptaremos el documento final de este evento e iniciaremos los debates con expertos técnicos para garantizar que nuestras palabras se traducen en acción.

Los resultados plasmados en el documento están completamente armonizados, al más alto nivel, con las aspiraciones y prioridades de la OMS.

Se centran en el establecimiento de sistemas resilientes de salud, que permitirán detectar pandemias y otras crisis, contenerlas y evitar su escalada. Ponen los cimientos de los servicios esenciales de salud necesarios para garantizar la atención sanitara universal. Y fortalecen los mecanismos de cooperación necesarios para potenciar la seguridad sanitaria regional e internacional.

Además, incluyen medidas específicas y concretas que permitirán hacer realidad esta aspiración.

Por ejemplo, estableceremos intercambios de recursos humanos y pondremos en marcha redes de investigación de políticas y alianzas hospitalarias que constituyan el tejido esencial de interacción que impulsará la cooperación y la capacidad de aprendizaje mutuo.

Estos y los otros compromisos que asumimos hoy aquí son esenciales para garantizar sistemas de salud sólidos y resilientes.

Estoy plenamente entregado a estas medidas. La OMS y China se han comprometido a trabajar juntas en estas prioridades, con arreglo al memorando de entendimiento firmado al que ha hecho referencia su Excelencia.

Hago un llamamiento a los dirigentes sanitarios de los 60 países reunidos aquí, y a los asociados de salud pública, para construir, todos juntos, una Ruta de la Seda para la salud.

La OMS estará a su lado.

Muchas gracias.

Xie xie.