Biblioteca electrónica de documentación científica sobre medidas nutricionales (eLENA)

La administración de suplementos de aceites marinos durante el embarazo y la salud de la madre y el recién nacido

Comentario para la Biblioteca electrónica OMS de documentación científica sobre medidas nutricionales

Beth Imhoff-Kunsch, Hubert Department of Global Health, Emory University, Atlanta (Estados Unidos de América)

Introducción

Los datos obtenidos en estudios observacionales y ensayos aleatorizados indican una posible relación entre la ingesta de alimentos de origen marino durante la gestación y determinados desenlaces del embarazo y el parto. En la década de 1980, ciertos investigadores observaron que las mujeres que vivían en las islas Feroe tenían embarazos de mayor duración e hijos de mayor peso que las residentes en Dinamarca. Asimismo observaron que, en Groenlandia, la incidencia de preeclampsia era menor en las mujeres inuit que en las danesas. A partir de estas observaciones, se realizaron estudios basados en la hipótesis de que la ingesta durante el embarazo de alimentos de origen marino puede influir en la salud de la madre y el recién nacido.

Los alimentos de origen marino son ricos en ácido docosahexaenoico (DHA) y ácido eicosapentaenoico (EPA). Ambos compuestos son ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (AGPICL, o LCPUFA en inglés) n-3 y son bioactivos, ya que influyen en la regulación de procesos biológicos como la síntesis de eicosanoides y la expresión génica. La ingesta de aceites marinos podría influir en la síntesis de moléculas bioactivas como las prostaglandinas, que a su vez influyen en la duración del embarazo. Se han evaluado en numerosos estudios epidemiológicos y ensayos aleatorizados los efectos de la ingesta de aceites marinos durante el embarazo sobre diversos aspectos de la salud de madres, recién nacidos y niños. En el presente comentario se describen los resultados de ensayos aleatorizados de la administración de suplementos de aceites marinos durante el embarazo, y se presta especial atención a la última revisión Cochrane publicada sobre este tema.

Resumen de la documentación científica

La última revisión Cochrane en la que se analizaba el efecto sobre la salud de la madre y el recién nacido del aporte de suplementos de aceites marinos y otros precursores de las prostaglandinas durante el embarazo incluía datos de seis estudios (2783 mujeres) publicados hasta diciembre de 20051. Se excluyó del metanálisis a las mujeres con preeclampsia o sospecha de retraso del crecimiento intrauterino. En este análisis, realizado por Makrides et al., se registraron diversos aspectos de la salud de la madre y el recién nacido, como la hipertensión materna, la preeclampsia, la duración del embarazo, la prematuridad, el peso al nacer y la insuficiencia ponderal al nacer, entre otros. The most recent Cochrane review examining the effect of marine oil and other prostaglandin precursor supplementation during pregnancy on maternal and neonatal health outcomes included data from six trials (2783 women) published through December 2005 1. Women with existing pre-eclampsia or suspected intrauterine growth restriction (IUGR) were excluded from the meta-analysis. This analysis, conducted by Makrides et al., measured a variety of maternal and neonatal health outcomes including maternal hypertension, pre-eclampsia, length of gestation, preterm birth, birth weight, low birth weight (LBW), and others.

Cabe destacar que la duración de la gestación fue mayor en las mujeres que recibieron suplementos de aceites marinos que en el grupo de control (2,6 días más) y que esta diferencia era mayor en los embarazos de alto riesgo (8,5 días más). Los hijos de las mujeres que recibieron suplementos tenían menor probabilidad (un 31% menos) de nacer muy prematuramente (con menos de 34 semanas) y su peso medio al nacer era mayor que el del grupo de control (siendo la diferencia media de 47 g). Aunque la importancia clínica de los 2,6 días de gestación adicionales y los 47 g más de peso al nacer es cuestionable y no se tradujo en un efecto sobre la insuficiencia ponderal del recién nacido o la mortalidad prenatal y neonatal, no se han evaluado en profundidad los beneficios a largo plazo de estos mejores resultados gestacionales. Según el metanálisis Cochrane, los suplementos de aceites marinos no ejercían un efecto significativo sobre los demás resultados gestacionales preestablecidos, como la hipertensión materna, la preeclampsia y otros.

En el transcurso de un año tras esta revisión Cochrane, se realizaron y publicaron dos metanálisis más sobre la administración prenatal de suplementos de AGPICL n-3 2, 3. El metanálisis de Szajewska et al. (2006) se ocupó de los embarazos de bajo riesgo, y el de Horvath et al. (2007), de los de alto riesgo2, 3. Aunque en el análisis de Szajewska et al. se aplicaron criterios de inclusión y exclusión de estudios diferentes que los de la revisión Cochrane, los autores llegaron a conclusiones similares sobre la duración del embarazo, la prematuridad (menos de 37 semanas) y la insuficiencia ponderal al nacer.

En la revisión de Szajewska et al. se incluyeron seis ensayos con un total de 1278 mujeres y concluyó que el aporte de suplementos de AGPICL n-3 durante el embarazo prolongaba la duración de la gestación en 1,57 días (IC95% = 0,35-2,78 días), pero no influía en la prematuridad, la insuficiencia ponderal al nacer u otros resultados neonatales.

La revisión de Horvath et al. se centró en los embarazos de alto riesgo e incluyó cuatro estudios con 1264 mujeres. En el análisis de la duración de la gestación se incluyeron dos estudios con 295 mujeres y no se detectaron diferencias entre los grupos en los embarazos de más de 37 semanas (RR = 0,99, IC95% = 0,9-1,1). El análisis de la prematuridad (embarazos de menos de 37 semanas), en el que se incluyeron tres ensayos y 523 mujeres, tampoco mostró diferencias entre los grupos (RR = 0,82, IC95% = 0,6-1,1). Al igual que en la revisión Cochrane, en este análisis se concluyó que el aporte de suplementos de AGPICL n-3 disminuía el riesgo de prematuridad (menos de 34 semanas) (RR = 0,39, IC95% = 0,18-0,84). Otros resultados relativos a la salud materna y neonatal, como las tasas de preeclampsia, la insuficiencia ponderal al nacer, el retraso del crecimiento intrauterino o el peso al nacer, fueron semejantes en los diferentes grupos de intervención.

En conjunto, los tres metanálisis indican que el aporte de suplementos de aceites marinos o AGPICL n-3 durante el embarazo es inocuo y suele tolerarse bien. La incidencia de acontecimientos adversos graves fue similar en los distintos grupos de tratamiento, así como, en general, la de efectos secundarios (p. ej., vómitos, náuseas y diarrea), excepto los eructos y el mal sabor de boca, más frecuentes en los grupos que recibieron suplementos de aceites marinos. Los análisis de Makrides y Szajewska indicaron una prolongación de la duración del embarazo con el aporte de suplementos de AGPICL n-3 o aceites marinos, y las revisiones de Makrides y Horvath indicaron un menor riesgo de prematuridad (menos de 34 semanas) en los grupos que recibieron suplementos de AGPICL n-3 o aceites marinos. Estos resultados deben interpretarse con precaución, porque el número de estudios incluidos fue escaso para algunos de los resultados evaluados (p. ej., la prematuridad) y varios de los estudios podrían estar sesgados por motivos tales como la aplicación de un método de ocultación de la asignación inadecuado o desconocido. No obstante, los estudios que se consideraron de poca calidad no se incluyeron en el análisis Cochrane.

Desde que se dieron a conocer estas revisiones, se han publicado varios estudios sobre la administración de suplementos de aceites marinos durante el embarazo, con resultados 4–15. Cabe destacar el gran estudio realizado por Makrides et al. en 2010, en el que se observó una reducción del riesgo de prematuridad (menos de 34 semanas) (RR ajustado = 0,49, IC95% = 0,25-0,94) y de insuficiencia ponderal al nacer (RR = 0,65, IC95% = 0,44-0,95) en el grupo que recibió suplementos de aceite de pescado12

Discusión

Las embarazadas de muchos países con distintos niveles de ingresos (bajos, medianos o altos) no alcanzan la ingesta recomendada de al menos 200 mg de DHA al día, salvo en los países costeros, en los que el pescado y otros alimentos de origen marino son abundantes y asequibles, y su consumo es habitual16. . Los estudios sobre el contenido de AGPICL en la leche materna revelan grandes variaciones en la concentración de DHA en todo el mundo, lo que indica que existen diferencias en la ingesta alimentaria de DHA17. En entornos con recursos escasos y alejados de la costa, no es probable que la ingesta de suplementos de aceites marinos o el aumento del consumo de alimentos de origen marino durante el embarazo resulten económicamente viables. Además, se desconoce en gran medida el efecto del aporte prenatal de suplementos de aceites marinos en entornos con recursos escasos sobre la insuficiencia ponderal al nacer, la prematuridad y la preeclampsia. Sin embargo, dado que hay estudios que indican que el aporte de suplementos de aceites marinos durante el embarazo es inocuo, la recomendación nutricional del consumo de alimentos de origen marino, cuando resulte factible, podría beneficiar a las embarazadas al aumentar también su ingesta de otros nutrientes importantes presentes en estos alimentos (p. ej., proteínas, vitamina A y hierro). Por lo general, consumir una o dos raciones de pescado por semana no conlleva una amenaza de desenlace gestacional adverso debido a los contaminantes ambientales.

La mayor parte de los ensayos aleatorizados sobre el aporte prenatal de suplementos de aceites marinos se han llevado a cabo en países de ingresos altos, por lo que sus resultados no pueden extrapolarse a poblaciones de países de ingresos bajos o medianos. En un ensayo realizado recientemente en México (1094 mujeres) se observó que el aporte prenatal de suplementos de DHA no ejercía ningún efecto global sobre la salud de la madre y el recién nacido. No obstante, este estudio se efectuó en una población urbana de clase media con un nivel educativo bastante alto y una tasa baja de insuficiencia ponderal al nacer (inferior al 6%)9.

Se requieren nuevos estudios para determinar los posibles beneficios del aporte prenatal de suplementos de aceites marinos en entornos de ingresos bajos, especialmente en poblaciones con:

  • una ingesta escasa de alimentos de origen marino
  • una tasa alta de resultados sanitarios adversos de la madre y el recién nacido, incluido el retraso del crecimiento intrauterino

En varios estudios sobre el aporte prenatal de suplementos de aceites marinos se ha observado un posible efecto beneficioso en otros aspectos de la salud de lactantes y niños, como el desarrollo cognitivo; sin embargo, los resultados han sido dispares y no concluyentes. También se ha observado en algunos ensayos un posible efecto beneficioso del aporte de suplementos de aceite de pescado sobre el estado de ánimo de las madres, pero los resultados tampoco son concluyentes.


Bibliografía

1 Makrides M, Duley L, Olsen SF. Marine oil, and other prostaglandin precursor, supplementation for pregnancy uncomplicated by pre-eclampsia or intrauterine growth restriction. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2006, 3:CD003402.

2 Szajewska H, Horvath A, Koletzko B. Effect of n-3 long-chain polyunsaturated fatty acid supplementation of women with low-risk pregnancies on pregnancy outcomes and growth measures at birth: a meta-analysis of randomized controlled trials. American Journal of Clinical Nutrition,2006, 83(6):1337–44.

3 Horvath A, Koletzko B, Szajewska H. Effect of supplementation of women in high-risk pregnancies with long-chain polyunsaturated fatty acids on pregnancy outcomes and growth measures at birth: a meta-analysis of randomized controlled trials. British Journal of Nutrition, 2007, 98(2):253–9.

4 Knudsen VK et al. Fish oil in various doses or flax oil in pregnancy and timing of spontaneous delivery: a randomised controlled trial. British Journal of Obstetrics and Gynaecology, 2006, 113(5):536–43.

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9 Ramakrishnan U et al. Effects of docosahexaenoic acid supplementation during pregnancy on gestational age and size at birth: randomized, double-blind, placebo-controlled trial in Mexico. Food and Nutrition Bulletin, 2010, 31(Suppl. 2):S108–16.

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11 Barden AE et al. n-3 fatty acid supplementation during pregnancy in women with allergic disease: effects on blood pressure, and maternal and fetal lipids. Clinical Science, 2006, 111(4):289–94.

12 Makrides M et al. Effect of DHA supplementation during pregnancy on maternal depression and neurodevelopment of young children: a randomized controlled trial. Journal of the American Medical Association, 2010, 304(15):1675–83.

13 Dunstan JA et al. Cognitive assessment of children at age 2(1/2) years after maternal fish oil supplementation in pregnancy: a randomised controlled trial. Archives of the Diseases of Childhood, Fetal and Neonatal, 2008, 93(1):F45–50.

14 Helland IB et al. Effect of supplementing pregnant and lactating mothers with n-3 very-long-chain fatty acids on children's IQ and body mass index at 7 years of age. Pediatrics, 2008, 122(2):e472–9.

15 Bergmann RL et al. Supplementation with 200 mg/day docosahexaenoic acid from mid-pregnancy through lactation improves the docosahexaenoic acid status of mothers with a habitually low fish intake and of their infants. Annals of Nutrition and Metabolism, 2008, 52(2):157–66.

16 Koletzko B et al. The roles of long-chain polyunsaturated fatty acids in pregnancy, lactation and infancy: review of current knowledge and consensus recommendations. Journal of Perinatal Medicine, 2008, 36(1):5–14.

17 Brenna JT et al. Docosahexaenoic and arachidonic acid concentrations in human breast milk worldwide. American Journal of Clinical Nutrition, 2007, 85(6):1457–64.

Nota de descargo de responsabilidad

Los únicos responsables de las opiniones expresadas en el presente documento son los autores nombrados.

Declaraciones de intereses

Se solicitó a todos los autores nombrados que declararan sus conflictos de intereses y no se puso de manifiesto la existencia de conflictos.

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