Continuación de la lactancia materna
La lactancia materna continúa contribuyendo significativamente a la nutrición del lactante bastante más allá del primer año de vida. Es una importante fuente de energía y de nutrientes fundamentales para el niño en crecimiento. Además, puede evitar la deshidratación de los lactantes convalecientes de una infección.
Aún no hay datos concluyentes sobre los efectos de la continuación de la lactancia materna en el crecimiento de los lactantes, en el riesgo de enfermedades crónicas y de obesidad o en la mejora de la capacidad cognitiva en la infancia. La OMS está realizando una revisión sistemática de los beneficios a corto y largo plazo de la continuación de la lactancia materna. La documentación científica disponible hasta el momento indica que la lactancia materna posiblemente produzca también beneficios a largo plazo, como la reducción del riesgo de obesidad y de diabetes de tipo 2.
La OMS recomienda alimentar a los lactantes exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida, para que su crecimiento, desarrollo y salud sean óptimos. Posteriormente, los lactantes deberán recibir alimentos complementarios inocuos y nutricionalmente adecuados, y deberán continuar recibiendo leche materna hasta los dos años o más.
Documentos de la OMS
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Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado
Estado: publicado
Año de publicación: 2003 - Más documentos - en inglés
Documentación científica
Revisión Cochrane
- Interventions in the workplace to support breastfeeding for women in employment
- Support for breastfeeding mothers