Alimentación de lactantes con bajo peso al nacer
Los lactantes con muy bajo peso al nacer que no puedan ser alimentados con leche de su propia madre o con leche humana de donante y que no aumenten de peso al recibir una alimentación adecuada con una preparación estándar deberán ser alimentados con una preparación para prematuros.
A los lactantes con bajo peso al nacer que sean capaces de amamantar se les deberá dar el pecho lo antes posible después de nacer, una vez que su estado clínico sea estable, y deberán alimentarse exclusivamente con leche materna hasta los seis meses de edad. Cuando sea preciso recurrir a la alimentación oral por otro método, el lactante deberá ser alimentado con taza o cuchara siempre que lo demande, excepto si continúa dormido más de tres horas después de la última toma.
La aplicación de estas recomendaciones ayudará a reducir la mortalidad y la morbilidad grave en estos lactantes y favorecerá su crecimiento y desarrollo neurológico.