Emergencias

Desmentido de rumores sobre el virus de Zika y sus complicaciones

12 de septiembre de 2016

No hay ningún repelente que sea mejor frente a los mosquitos del género Aedes

Hay muchos repelentes que son eficaces frente a todos los mosquitos, entre ellos los del género Aedes. Los repelentes eficaces que repelen o matan los mosquitos cuando se acercan al cuerpo o se posan en él contienen DEET (dietiltoluamida), IR3535 (3-[N-butil-N-acetil]-aminopropionato de etilo) o KBR3023 (también conocido como icaridina o picaridina), que son los principios biológicamente activos más frecuentes en los repelentes de insectos. Los principios activos figuran en la información sobre el producto.

No se requiere un porcentaje mínimo ni máximo de principio activo. Los repelentes de insectos pueden aplicarse a la piel expuesta para protegerla de las picaduras de mosquitos o sobre las ropas. La OMS recomienda que la ropa cubra la mayor superficie posible de piel y que se utilicen repelentes de insectos como medidas eficaces de protección contra las picaduras de los mosquitos que transmiten virus como los de la fiebre chikungunya, el dengue y la fiebre amarilla, o el virus de Zika.

Los repelentes deben utilizarse siguiendo de forma estricta las instrucciones que figuran en la información sobre el producto. No hay evidencias para restringir el uso de estos repelentes por parte de las embarazadas, siempre que se utilicen de acuerdo con dichas instrucciones.

Las bacterias utilizadas para controlar la población de mosquitos macho no están contribuyendo a una mayor propagación del virus de Zika

Wolbachia es una bacteria que puede detener el crecimiento de algunos virus, como los del dengue y el Zika, en los mosquitos, impidiendo así que transmitan estas enfermedades al ser humano. Cuando las hembras se aparean con machos portadores de la bacteria, los huevos no eclosionan, con lo que se reducen las poblaciones de mosquitos. Wolbachia está presente en un 60% de los insectos comunes, como las mariposas, las moscas de la fruta y algunos mosquitos.

Desde 2011 se han liberado de forma experimental mosquitos Aedes portadores de Wolbachia en varios lugares del mundo, como Australia, Brasil, Indonesia y Viet Nam, con el fin de controlar el dengue (enfermedad transmitida por el mismo mosquito que el zika). En septiembre de 2014 y de nuevo un año después, los científicos liberaron miles de mosquitos infectados por Wolbachia en un suburbio de Río de Janeiro. Hay que efectuar un seguimiento y evaluación de estos experimentos para determinar si este nuevo instrumento es eficaz para controlar la enfermedad y detener su propagación. El Grupo Consultivo de la OMS sobre Control de Vectores está preparando un manual sobre el diseño de esos estudios que se publicará a finales de año.

No hay pruebas de que la enfermedad por el virus de Zika y sus complicaciones estén relacionadas con la liberación en Brasil de mosquitos modificados genéticamente

No hay pruebas de que la enfermedad por el virus de Zika o la microcefalia en Brasil tengan en su origen mosquitos modificados genéticamente. Como solo se liberan mosquitos macho modificados genéticamente y solo las hembras pican al ser humano, no hay riesgo de transmisión a las personas. Los genes modificados en los mosquitos macho hacen que su progenie muera. La finalidad de esta práctica es controlar las poblaciones de mosquitos.

La OMS alienta a los países afectados y a sus asociados a que incrementen el uso de las intervenciones actuales de control de los mosquitos como línea de defensa más inmediata y que prueben juiciosamente los nuevos métodos que se puedan aplicar en el futuro.

Los mosquitos macho esterilizados no están contribuyendo a la propagación del virus de Zika

Una técnica que se está desarrollando para detener el zika es la liberación masiva controlada de mosquitos macho esterilizados con irradiación a pequeñas dosis. Los huevos puestos por las hembras que se han apareado con estos machos estériles no sobreviven. Cuando el número de mosquitos macho esterilizados supera al de mosquitos macho fértiles en un entorno natural, la población de mosquitos desaparece. La técnica se ha utilizado en el pasado, por ejemplo, contra mosquitos y moscas de la fruta.

No hay pruebas de que esta técnica se asocie a aumentos de los casos de microcefalia u otros defectos o malformaciones humanas. Por otro lado, todavía se deben establecer las pruebas científicas del valor para la salud pública de esta técnica.

La OMS alienta a los países afectados y a sus asociados a que incrementen el uso de las intervenciones actuales de control de los mosquitos como línea de defensa más inmediata y que prueben juiciosamente los nuevos métodos que se puedan aplicar en el futuro.

La mayoría de los síntomas de la enfermedad por el virus de Zika son distintos de los de la gripe estacional

Los síntomas comunes de la gripe estacional y la enfermedad por el virus de Zika son la fiebre (de intensidad variable) y el dolor muscular y articular.

La gripe estacional puede ser causa de enfermedad grave o de defunción. Se caracteriza por la aparición repentina de fiebre alta, tos (generalmente seca y a veces fuerte), dolores musculares, articulares, de cabeza y garganta, intenso malestar y secreción nasal.

La enfermedad por el virus de Zika suele causar una enfermedad leve, y la mayoría de las personas no presentan síntoma alguno. Los síntomas más frecuentes son fiebre baja o erupción cutánea, conjuntivitis y dolor muscular y articular, que aparecen unos días después de que una persona haya sido contagiada por un mosquito infectado o después de mantener relaciones sexuales con una persona infectada. No obstante, los científicos coinciden en que el virus de Zika es una causa de microcefalia y síndrome de Guillain-Barré, que es potencialmente mortal.

Las vacunas no están produciendo microcefalia en los niños

No hay pruebas que relacionen ninguna vacuna con el aumento de los casos de microcefalia que se observó por vez primera en el brote de 2013-2014 en la Polinesia francesa, y ahora en el del norte del Brasil.

En una amplia revisión de la literatura publicada en 2014 no se encontraron pruebas de que ninguna vacuna administrada durante el embarazo produjera defectos de nacimiento. El Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas, que proporciona a la Organización Mundial de la Salud (OMS) asesoramiento científico sobre los problemas de seguridad de las vacunas, llegó a una conclusión similar en 2014.

Además, los organismos nacionales de reglamentación se encargan de velar por que los productos comercializados, como las vacunas, sean evaluados adecuadamente y cumplan las normas internacionales de calidad y seguridad. La OMS ayuda a los países a fortalecer sus sistemas nacionales de reglamentación.

El insecticida piriproxifeno no causa microcefalia

El piriproxifeno es uno de los 12 larvicidas recomendados por la OMS para reducir las poblaciones de mosquitos. Los larvicidas son insecticidas que matan a los mosquitos en su fase larvaria.

En las evaluaciones del piriproxifeno realizadas por la OMS no se encontraron pruebas de que afecte el desarrollo del feto provocando microcefalia. La OMS continuará examinando evidencias adicionales. La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos de América e investigadores de la Unión Europea han llegado a una conclusión similar en otro examen del producto.

Los larvicidas son un arma importante para la salud pública. Sobre todo en ciudades y pueblos sin agua corriente, la gente tiende a almacenar agua de bebida en recipientes tanto en el interior como al aire libre, que al igual que el agua estancada que se puede acumular en la basura, los canalones, las macetas y los neumáticos viejos, sirve como lugar ideal para la cría de mosquitos.

Los larvicidas como el piriproxifeno se utilizan a menudo en recipientes de almacenamiento de agua para evitar que las larvas se conviertan en mosquitos adultos. Cuando bebemos agua de esos recipientes tratados nos exponemos al larvicida, pero en pequeñas cantidades que no afectan a la salud. Además, entre un 90% y un 95% de todos los larvicidas ingeridos es excretado por la orina en 48 horas. Este producto se viene utilizando desde finales de los años noventa sin que se haya relacionado con efectos nocivos en la salud.

Los peces pueden ayudar a detener el zika

Algunos países afectados por el zika y el dengue están utilizando métodos biológicos como parte de estrategias integradas de control de los mosquitos. En El Salvador, por ejemplo, y con gran apoyo de los pescadores, se están introduciendo en los contenedores de agua peces que devoran las larvas.

Sitio web sobre el brote de la enfermedad por el virus de Zika en las Américas y sus posibles consecuencias