Alimentación del lactante y del niño pequeño

4 de agosto de 2026
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Datos y cifras

  • De acuerdo con la Convención sobre los Derechos del Niño, todos los lactantes y los niños tienen derecho a una buena nutrición.
  • Se estima que, en 2024, 150 millones de niños menores de 5 años sufrían retraso en el crecimiento (eran demasiado pequeños para su edad), 43 millones sufrían emaciación (estaban demasiado delgados para su estatura) y 36 millones vivían con sobrepeso.
  • La mitad de todas las muertes infantiles están asociadas a la malnutrición (1).
  • La OMS y el UNICEF recomiendan que la lactancia se inicie en el plazo de una hora tras el nacimiento, la lactancia materna sea la forma de alimentación exclusiva (que el lactante solo reciba leche materna) durante los primeros seis meses de vida y que, posteriormente, el amamantamiento continúe hasta los 2 años o más, al tiempo que, a partir de los seis meses, se van introduciendo alimentos (sólidos) complementarios nutricionalmente adecuados y seguros.
  • Cerca de 400 000 muertes de niños menores de 5 años podrían evitarse cada año si la lactancia materna fuera la forma de alimentación exclusiva de todos los lactantes durante los primeros seis meses y si continuara hasta los dos años o más (3).
  • La OMS recomienda que los gobiernos amplíen el apoyo a la lactancia materna basado en la evidencia, por ejemplo incorporando los Diez pasos para una lactancia exitosa como tratamiento de referencia en todos los servicios de maternidad y proporcionando asesoramiento en materia de lactancia materna a todas las familias con niños menores de 2 años.
  • En todo el mundo, menos de un tercio (30,8 %) de los niños de entre 6 y 23 meses recibieron una dieta que cubriera sus necesidades nutricionales (diversidad dietética mínima) entre 2018 y 2024, y solo la mitad de ellos recibieron el número de comidas que necesitaban cada día (frecuencia mínima de comidas) (6, 7).

Panorama general

En 2021, se estimó que la malnutrición materna e infantil estaba asociada a 2,4 millones de muertes infantiles cada año, o a más del 50 % de todas las defunciones de niños (1). La lactancia materna temprana, exclusiva y continuada puede prevenir neumonías y diarreas, que figuran entre las principales causas de muerte de niños. La alimentación de lactantes y niños pequeños es una esfera clave para mejorar la supervivencia infantil y promover un crecimiento y un desarrollo saludables. Los primeros dos años de vida del niño son especialmente importantes, ya que una nutrición óptima durante este periodo reduce la morbilidad y la mortalidad, disminuye el riesgo de enfermedades crónicas y fomenta un mejor desarrollo en general.

Sin embargo, muchos lactantes y niños no reciben una alimentación óptima. Por ejemplo, en todo el mundo, solo el 47 % de los lactantes de entre 0 y 6 meses, aproximadamente, tuvieron la lactancia materna como forma de alimentación exclusiva durante el periodo 2018–2025 (2).

Los lactantes nacidos de madres que reciben tratamiento antirretrovírico (TAR) de por vida pueden iniciar la lactancia materna de manera segura durante la primera hora después del nacimiento, tener la lactancia materna como forma exclusiva de alimentación durante seis meses y continuar la lactancia materna al menos hasta los 12 meses de edad, con un riesgo muy bajo de contraer el VIH (8). Las madres que viven con el VIH deberían amamantar durante un mínimo de 12 meses y pueden continuar haciéndolo hasta los 24 meses o más (de manera similar a la población general), al tiempo que reciben pleno apoyo para adherirse al TAR. En entornos donde las autoridades nacionales de salud recomienden la lactancia materna para madres infectadas por el VIH, consulte la biblioteca electrónica de datos para la adopción de medidas nutricionales (eLENA) para encontrar orientaciones e intervenciones a fin de optimizar la adhesión.

Lactancia materna

La lactancia materna temprana, exclusiva y continua protege a lactantes y niños de enfermedades infecciosas. Los lactantes con una alimentación mixta (la lactancia materna forma parte de la alimentación) o que no son amamantados tienen muchas más probabilidades de morir de diarrea, neumonía y otras enfermedades infecciosas. Aunque el efecto es mayor en países de ingreso bajo y mediano, los lactantes de países de ingreso alto a los que no se amamanta también tienen más probabilidades de morir durante la infancia (9).

La leche materna también es una fuente importante de energía y nutrientes para los niños de entre 6 y 23 meses. Puede proporcionar la mitad o más de las necesidades energéticas de un niño entre los 6 y los 12 meses de edad, y un tercio entre los 12 y 24 meses. La leche materna también es una fuente fundamental de energía y nutrientes durante una enfermedad, y reduce la mortalidad entre los niños malnutridos.

Los niños y adolescentes que, siendo lactantes, fueron amamantados tienen menos probabilidades de sufrir sobrepeso u obesidad. Además, rinden mejor en pruebas de inteligencia y su nivel de absentismo escolar es menor. La lactancia materna está asociada a mayores ingresos en la edad adulta.

No invertir en lactancia materna tiene un costo elevado. Se estima que una infrafinanciación de los programas de lactancia materna provocará cada año pérdidas económicas a escala mundial por valor de USD 339 000 millones, cuantía equivalente al 0,32 % del ingreso nacional bruto mundial. Ampliar el apoyo a los sistemas de salud basado en la evidencia en lo que atañe a la lactancia materna, incluido el asesoramiento sobre la alimentación del lactante y el niño pequeño en establecimientos y a nivel comunitario y la implementación de los Diez pasos para una lactancia exitosa, generaría un retorno de la inversión de USD 59 por cada dólar invertido, y los efectos de este retorno se verían impulsados en gran medida por mejoras en el desarrollo cognitivo, los resultados educativos y la productividad a lo largo de la vida (3).

Prolongar durante más tiempo la lactancia materna también contribuye a la salud y el bienestar de las madres. Reduce el riesgo de cáncer de ovario y de mama, aumenta el periodo entre embarazos (que la lactancia materna sea la única forma de alimentación de un lactante de menos de seis meses provoca cambios hormonales que pueden retrasar el regreso de la fertilidad) y reduce la mortalidad por cualquier causa.

Las madres y las familias deben recibir apoyo para poder amamantar. Las medidas que ayudan a proteger, promover y apoyar la lactancia materna incluyen:

  • la adopción de políticas, como el Convenio núm. 183 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la protección de la maternidad y la Recomendación núm. 191, que complementa el Convenio núm. 183 proponiendo una mayor duración de la licencia y mayores prestaciones;
  • la introducción o el fortalecimiento de la legislación para restringir la comercialización de sucedáneos de la leche materna y de biberones, en consonancia con el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y las resoluciones posteriores pertinentes de la Asamblea de la Salud;
  • la integración de los Diez pasos para una lactancia exitosa especificados en la Iniciativa «Hospitales amigos del niño» como tratamiento de referencia en todos los servicios de maternidad, en particular:
    • velando por que haya contacto piel con piel entre el lactante y la madre inmediatamente después del nacimiento y por que se reciba apoyo para iniciar la lactancia materna en la primera hora después del nacimiento;
    • respaldando a las madres para que amamanten de manera responsable (es decir, con la frecuencia que pida el bebé, de día y de noche);
    • practicando el alojamiento conjunto (permitir que la madre y el lactante estén juntos las 24 horas del día); y
    • evitando dar a los lactantes alimentos o bebida adicionales, incluso agua, salvo que sea médicamente necesario;
  • proporcionando servicios de salud de apoyo con asesoramiento sobre alimentación para lactantes y niños pequeños durante todos los contactos con cuidadores y niños pequeños, por ejemplo durante la atención prenatal y posnatal, las visitas a niños sanos y enfermos y la vacunación; y
  • prestando apoyo comunitario, incluidos grupos de apoyo a las madres y actividades comunitarias de fomento de la salud y educación sanitaria.

Las prácticas de lactancia materna son muy sensibles a las intervenciones de apoyo, y la prevalencia de la lactancia materna exclusiva y continua puede mejorarse a lo largo de unos pocos años.

Alimentación complementaria

En torno a los 6 meses de edad, las necesidades de energía y nutrientes del lactante empiezan a superar lo que aporta la leche materna, y se necesitan alimentos adicionales (complementarios) para cubrir esas necesidades. Si no se introducen alimentos complementarios en torno a los 6 meses de edad, o si se administran antes de esa edad, el crecimiento puede verse afectado. Los principios rectores para una alimentación complementaria adecuada son:

  • continuar con la lactancia materna frecuente hasta los 2 años o más;
  • practicar la alimentación según la demanda, reconociendo los signos del hambre y la saciedad y reaccionando a ellos;
  • practicar una buena higiene y manipular los alimentos de manera adecuada;
  • empezar con pequeñas cantidades de comida a los seis meses e ir aumentándolas gradualmente conforme el niño crece;
  • aumentar paulatinamente la consistencia y la variedad de los alimentos:
  • aumentar el número de veces que se da de comer al niño: 2–3 comidas al día para lactantes de 6 a 8 meses y 3–4 comidas diarias para lactantes de 9 a 23 meses, con 1–2 tentempiés adicionales según sea necesario;
  • durante una enfermedad, incrementar la ingesta de líquidos, incluida la frecuencia de la lactancia materna, ofreciendo asimismo alimentos blandos y favoritos.

Alimentación en circunstancias excepcionalmente difíciles

Las familias y los niños en circunstancias difíciles requieren especial atención y apoyo práctico. Siempre que sea posible, madres y lactantes deben permanecer juntos y recibir el apoyo necesario para ejercer la opción de alimentación más adecuada disponible. La lactancia materna sigue siendo el modo preferido de alimentación para los lactantes en prácticamente todas las situaciones difíciles, por ejemplo:

  • lactantes con bajo peso al nacer o prematuros;
  • madres que viven con el VIH en entornos en los que la mortalidad debida a la diarrea, la neumonía y la malnutrición sigue siendo frecuente;
  • madres adolescentes;
  • lactantes y niños pequeños con malnutrición; y
  • familias que sufren las consecuencias de emergencias complejas.

Respuesta de la OMS

La OMS está comprometida a apoyar a los países en la aplicación y el seguimiento del Plan de Aplicación Integral sobre Nutrición Materna, del Lactante y del Niño Pequeño, refrendado por los Estados Miembros en 2012 y reafirmado en 2025. El plan incluye seis metas, una de las cuales es aumentar la tasa de lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida al menos al 60 % para 2030. Las actividades que contribuirán a alcanzar este objetivo incluyen las medidas multisectoriales descritas en los informes sobre el estado de la cuestión en materia de nutrición materna, de los lactantes y de los niños de corta edad.

La OMS proporciona orientaciones y asistencia técnica a los países para implementar el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, la Iniciativa «Hospitales amigos del niño», servicios de asesoramiento y apoyo en materia de lactancia materna y actividades de monitoreo de la lactancia materna.

El UNICEF y la OMS crearon el Colectivo Mundial para la Lactancia Materna a fin de reunir apoyo político, jurídico, financiero y público para la lactancia materna. El Colectivo agrupa a responsables de la implementación y donantes de gobiernos, organizaciones filantrópicas, organizaciones internacionales y la sociedad civil. La visión del Colectivo es un mundo en el que todas las madres cuenten con el apoyo técnico, financiero, emocional y público que necesitan para amamantar.

El UNICEF y la OMS crearon el Colectivo Mundial para la Alimentación Complementaria con el objetivo de acelerar los esfuerzos y los cambios a nivel sistémico para mejorar la alimentación complementaria. El Colectivo reúne a organismos mundiales que se dedican a mejorar la nutrición de los niños de 6 a 23 meses mediante programas, políticas y actividades de promoción mejorados.

Además, la OMS y el UNICEF han desarrollado cursos de formación para los trabajadores de la salud a fin de que puedan prestar apoyo especializado a madres lactantes y ofrecer asesoramiento sobre alimentación complementaria, ayudar a estas mujeres a superar problemas y supervisar el crecimiento de los niños, de modo que puedan identificar de manera temprana el riesgo de desnutrición o sobrepeso/obesidad.

La OMS proporciona orientaciones sencillas, coherentes y viables a los países para promover y apoyar la mejora de la alimentación de los lactantes por parte de madres infectadas por el VIH con miras a prevenir la transmisión maternofilial, velar por que el lactante se alimente adecuadamente y proteger la salud de la madre.

 

Referencias:

  1. Ritchie H. Half of all child death are linked to malnutrition [sitio web]. Our World in Data; 2024 (https://ourworldindata.org/half-child-deaths-linked-malnutrition?#article-citation).
  2. Global Breastfeeding Scorecard, 2025: breastfeeding rates are increasing but improved support is needed. World Health Organization and United Nations Children’s Fund; 2025 (https://doi.org/10.2471/B09718). License: CC BY-NC-SA 3.0 IGO
  3. Nutrition International, United Nations Children’s Fund, and World Health Organization. Global Investment Case for Improved Breastfeeding. Nutrition International; 2026 (https://www.globalbreastfeedingcollective.org/reports/global-investment-case-improved-breastfeeding).
  4. Victora C, Horta B, de Mola C et al.  Association between breastfeeding and intelligence, educational attainment, and income at 30 years of age: a prospective birth cohort study from Brazil. The Lancet Global Health, 2015; 3, e199-e205 (https://doi.org/10.1016/S2214-109X(15)70002-1).
  5. Wang Y, Arvizu M, Rich-Edwards J et al. Breastfeeding duration and subsequent risk of mortality among US women: A prospective cohort study, eClinicalMedicine, 2022; 54 (https://doi.org/10.1016/j.eclinm.2022.101693).
  6. FAO, IFAD, UNICEF, WFP and WHO. 2026. The State of Food Security and Nutrition in the World 2026 – Understanding and addressing the high cost of a healthy diet. Rome (https://doi.org/10.4060/cd8306en).
  7. Diets [sitio web]. United Nations Children’s Fund (https://data.unicef.org/topic/nutrition/diets/).
  8. Guideline: updates on HIV and infant feeding: the duration of breastfeeding, and support from health services to improve feeding practices among mothers living with HIV. World Health Organization; 2016 (https://iris.who.int/handle/10665/246260).
  9. Li R, Ware J, Chen A, Nelson JM, Kmet JM, Parks SE, Morrow AL, Chen J, Perrine CG. Breastfeeding and post-perinatal infant deaths in the United States, A national prospective cohort analysis. Lancet Reg Health Am. 2022 Jan;5:100094. (https://doi.org/10.1016/j.lana.2021.100094).