Los líderes mundiales destacan el papel del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco

Los líderes mundiales se han comprometido a hacer frente a las enfermedades no transmisibles y a los determinantes sociales de la salud en tres importantes reuniones celebradas en 2011: la Primera Conferencia Ministerial Mundial sobre Modos de Vida Sanos y Control de las Enfermedades No Transmisibles, celebrada en Moscú el 29 y 29 de abril de 2011, la Conferencia Mundial sobre los Determinantes Sociales de la Salud, celebrada en Río de Janeiro (Brasil) del 19 al 21 de octubre de 2011, y la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades no Transmisibles, celebrada en Nueva York el 19 y 20 de septiembre de 2011.

Las deliberaciones de la Conferencia de Moscú se centraron en cómo pueden los países poner en marcha programas de prevención y control de las enfermedades no transmisibles. Se prestó especial atención a los instrumentos de política mundiales que pueden facilitar esta tarea, tales como el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. La Cumbre de Río proporcionó una plataforma mundial para el diálogo sobre la reducción de las inequidades sanitarias. El objetivo de la Reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas consistió en establecer un nuevo programa internacional sobre las enfermedades no transmisibles.

En las tres reuniones, los líderes mundiales se comprometieron en declaraciones políticas conjuntas a hacer frente a asuntos sanitarios críticos, y en las tres declaraciones destacaron la importante función del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. En las tres se pidió a las Partes en el Convenio que aceleren su aplicación y que se adhieran a él a los países que todavía no lo han hecho. La Declaración de Río pone el tabaco en el contexto de los determinantes sociales de la salud y afirma que «una reducción sustancial del consumo de tabaco aporta una contribución importante a la actuación sobre los determinantes sociales de la salud, y viceversa». En la Declaración de Moscú, los líderes mundiales se comprometieron a actuar a todos los niveles de gobierno para acelerar la aplicación. La Declaración adoptada por la Asamblea General también hizo hincapié en el papel del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (primer tratado sanitario mundial) para superar el reto que plantean las enfermedades no transmisibles en todo el mundo.

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