Aspectos sanitarios de la crisis humanitaria en la Región de Gran Darfur (Sudán)


7 de junio de 2004

El conflicto interno ha causado una crisis humanitaria de grandes proporciones en la Región de Gran Darfur (Sudán). Distribuidos por más de 124 lugares diferentes hay más de un millón de desplazados internos que necesitan asistencia. Las comunidades que los han acogido también están sufriendo. Las Naciones Unidas calculan que el número de afectados puede llegar a los dos millones.

Debido a la mala red viaria y a la inseguridad existente a lo largo de las vías de comunicación, no todas las comunidades de desplazados internos son accesibles. El acceso ha mejorado en las últimas semanas, pero los análisis de las condiciones existentes en diferentes campos de desplazados internos son sombríos, y todos señalan una grave falta de alimentos, agua, asistencia sanitaria y alojamiento. A medida que crecen esos campos, aumenta la presión sobre el sistema de salud, ya deficiente, incluso en el nivel primario. La atención sanitaria secundaria y terciaria es prácticamente inexistente fuera de las capitales de los estados.

Los niños de menos de cinco años

La falta de atención primaria de salud afecta sobre todo a los grupos más vulnerables: los niños de menos de cinco años y los separados de sus familias, las embarazadas y las mujeres lactantes, y los ancianos. Estos grupos constituyen la mayoría de los desplazados internos.

Como hay pocos hospitales funcionando, muchas personas carecen de acceso a la atención de salud y no pueden obtener tratamiento para enfermedades como el paludismo, el sarampión, la neumonía o el cólera. La inexistencia de atención a la salud reproductiva también es muy preocupante, y contribuye a aumentar la mortalidad maternoinfantil. Es imprescindible que se tomen medidas urgentes para hacer frente a las necesidades físicas y psicológicas de las mujeres, muchas de las cuales, al parecer, han sido violadas.

Agua potable

Uno de los principales problemas de salud es la inexistencia de saneamiento y de agua potable en los campos de desplazados internos. Las evaluaciones realizadas por expertos del Centro Regional OMS para Actividades de Higiene del Medio (Ammán) revelan que la mayoría de las fuentes de agua no están suficientemente cloradas, que los recipientes domésticos están contaminados, que las letrinas son insuficientes y que las condiciones del medio no son en absoluto satisfactorias. Se calcula que en la actualidad sólo se dispone de un 12% del agua potable necesaria. Estas malas condiciones han producido un aumento de la mortalidad, cuyas tasas entre los menores de cinco años han llegado en algunos casos al 6,8 por 10 000. Las principales causas de muerte son las infecciones respiratorias agudas, la diarrea y la malnutrición.

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