Cara a cara con la enfermedad crónica
El perfil de la morbilidad evoluciona con rapidez en todo el mundo, y esto es cierto sobre todo en los países de ingresos bajos y medianos donde las enfermedades crónicas son una carga adicional, sumada a la que representan las enfermedades infecciosas. Como muestran las siguientes historias, ni siquiera los países menos adelantados están a salvo de la creciente epidemia de cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, cáncer y otras enfermedades crónicas.
Contrariamente a lo que suele creerse, esas enfermedades no sólo afectan a varones de los países de ingresos elevados ya que, en realidad, el 80% de las muertes provocadas por enfermedades crónicas se producen actualmente en países de ingresos bajos y medianos, donde afectan a hombres y mujeres casi en la misma proporción. Otro dato sorprendente es que las enfermedades crónicas acabarán con la vida de unos 35 millones de personas este año, más del 60% de los 58 millones de defunciones que se producirán en todo el mundo.
Esta serie de historias trata de personas que viven con enfermedades crónicas y sus riesgos subyacentes más frecuentes. Las historias tienen por finalidad demostrar el gran impacto de las enfermedades crónicas a nivel personal, tanto para quienes las sufren como para sus familiares, en un mundo donde cada vez mueren más personas y muchos millones más quedan discapacitados a consecuencia de ellas.
El caso de Kuzhanthiammal: el don de la vista
La historia de Malri: afrontar la obesidad
La lucha de María contra el cáncer
La historia de Roberto y las secuelas de su accidente cerebrovascular
La historia de Miriame
La carga financiera que supone el cáncer ha consumido los ahorros de Miriame y ha obligado a su hija a dejar los estudios para ocuparse de ella.
La historia de Noemia
Noemia padece un cáncer de piel en las piernas provocado por la exposición excesiva a los nocivos rayos del sol. Podría haberse prevenido simplemente evitando la luz solar directa.