Noemia recibe quimioterapia cada dos semanas. "No me siento demasiado mal, pero he perdido todo el cabello", dice, ajustándose el pañuelo alrededor de la cabeza. A diferencia de muchas otras personas para las que el gasto sanitario puede ser devastador, Noemia tiene la suerte de poder acceder a un tratamiento gratuito. De no ser así, como ella misma dice, "no podría asumir el gasto".
