Bangladesh: Sohel

A los 14 años de edad, Sohel, de Bangladesh, era el principal sostén de su familia. Perdió a su padre cuando tenía 7 años. Debido a las penurias económicas de su familia, Sohel abandonó la escuela cuando estaba en séptimo grado.

Sohel empezó a cultivar el pequeño terreno de su familia. Cultivaba arroz y otros productos que su familia necesitaba principalmente para el consumo. Para complementar los exiguos ingresos familiares, solía ir de pesca con sus amigos.

Era la temporada de lluvias en 2004. Sohel fue de pesca con dos amigos. En el camino de regreso, se detuvieron en una antigua mezquita que estaba en obras de renovación. Sohel, un muchacho curioso, trepó al tejado de la mezquita para echar un vistazo, haciendo caso omiso de sus amigos que le rogaban que bajara. Cerca del borde del tejado, se tropezó con unos materiales de construcción, perdió el equilibrio y cayó. Quedó malherido, y fue llevado al centro de salud más cercano, a 15 kilómetros de distancia, donde murió.

El trágico caso de Sohel no es único en Bangladesh. La encuesta sobre la salud y las lesiones en Bangladesh pone de manifiesto que cada año más de un millar de niños menores de 18 años mueren como consecuencia de caídas involuntarias. Cinco mil niños sufren lesiones sólo por caerse de las azoteas. Más del 5% de ellos acaban con una discapacidad permanente y el resto sufren varias otras consecuencias.

Compartir
Un chico encaramado al tejado de una casa
OMS/C.Khasnabis
En muchos países asiáticos es normal ver a niños jugando sobre los tejados de las casas