Sudáfrica: Vusi

Hace cinco años, cuando tenía 13, Vusi, de Sudáfrica, sufrió graves quemaduras. Se despertó una noche con su manta y su cuarto en llamas por culpa de una vela que se había caído. Las llamas quemaron su rostro, manos y pies

Cuando le dieron el alta después de muchos meses en el hospital, llevaba alrededor de la cara y las manos un vendaje de presión elástico marrón para evitar que las cicatrices se hicieran gruesas y elevadas, como suele suceder. Vusi es muy sensible en relación con su aspecto físico. Además, la larga estancia en el hospital y el estrés psicológico le causaron problemas en la escuela y retrasaron su educación.

A pesar de todo, Vusi se ha convertido en una persona afable, con una sonrisa encantadora. Adora la música y hace de voluntario con niños ciegos y otras personas con discapacidades, y les alienta a hacer ejercicio.

Vusi recibió apoyo de la primera organización caritativa de África para las quemaduras, Children of Fire. La organización ayuda a niños gravemente quemados para que puedan recibir cirugía compleja, terapia y educación. También lleva a cabo actividades de educación comunitaria, participando en la promoción de cocinas y candeleros más seguros.

En junio de 2007, Vusi y otros 14 adolescentes que sobrevivieron a quemaduras subieron el Monte Kilimanjaro para aumentar la sensibilización sobre las quemaduras y sobre cómo prevenirlas, y también para aumentar la tolerancia de la discapacidad y la desfiguración.

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Vusi muestra las cicatrices en sus manos y en su rostro
Children of Fire
A Vusi le han quedado cicatrices permanentes en el rostro, las manos y el pecho