Malí en un país del África occidental de una extensión de 1,2 millones de km2 y sin salida al mar. En la mitad meridional de tan vasto país hay seis millones de personas que deben ser vacunadas contra la fiebre amarilla. La mayoría de ellas viven en aldeas aisladas y carecen de medios de transporte para llegar a un centro de salud.
