Lazarus, de 32 años, y su mujer, son seropositivos al VIH. Ambos han recibido TAR durante cuatro años en el hospital Katutura State, y sus tres hijos dan negativos en los análisis del VIH. Lazarus ha respondido bien al TAR. «Vivo bien; el tratamiento funciona», afirma. Dice que muchos de sus amigos también están infectados por el virus.
