El abastecimiento de agua y el saneamiento son fundamentales para combatir el cólera en Sierra Leona

Septiembre de 2012

Sierra Leona se halla en medio de la peor epidemia de cólera en 15 años. A 19 de septiembre de 2012 se habían denunciado más de 19 000 casos y 274 defunciones. La OMS y el Ministerio de Salud y Saneamiento han establecido un centro de coordinación para el control del cólera que se encarga de coordinar la respuesta a esta situación, que se ha convertido en una emergencia nacional.

Doctor Azharul Islam Khan, microbiólogo del ICDDR,B; Musu Abu, especialista de laboratorio; y  Abdul Kamara, observan la aureola amarilla del bacilo del cólera, aislado de una muestra tomada de un enfermo en Freetown
OMS/Felicity Thompson

Las alarmas empezaron a sonar en febrero, cuando el Ministerio de Salud y Saneamiento empezó a recibir informes de casos de cólera presuntos. Los brotes epidémicos de cólera se producen por lo común en la temporada de lluvias, pero febrero está a medio camino de la temporada seca; aun así, a la sazón se habían notificado más de 2 000 casos en tres distritos.

El representante de la OMS en Sierra Leona, el doctor Wondimagegnehu Alemu, reaccionó de inmediato y asignó a siete miembros del personal de su oficina para que trabajaran con el gobierno y otros asociados del sector de la salud en la respuesta frente a la epidemia.

La primera dificultad consistió en demostrar que el brote era en realidad de cólera, cosa que no resultó sencilla.

«Al principio, recibimos informes de casos de diarrea aguda y vómitos en un número considerable de individuos mayores de 5 años», dijo el doctor Alemu. «Ello nos llevó a hacer mayores estudios, pero por desgracia hay muy poca capacidad de laboratorio y el país tiene un sistema deficiente de notificación de enfermedades.»

Detección, tratamiento y prevención

En las primeras etapas de la epidemia, la OMS colaboró con el Ministerio de Salud y Saneamiento y otros asociados, en particular el UNICEF y Médicos sin Fronteras de Bélgica, para detectar y confirmar los casos nuevos, enseñar al personal sanitario a tratar y prevenir el cólera y proporcionar suministros médicos para apoyar la labor de los centros establecidos, especialmente para tratar la enfermedad.

Sin embargo, a fines de junio empezó a llover y la epidemia se propagó rápidamente a otros distritos y el número de casos aumentó a más de 2 000 por semana a comienzos de agosto. Más de la mitad de los casos se produjeron en la zona occidental, donde está situada la capital, Freetown.

Un centro de coordinación para el control del cólera

El 16 de agosto, el presidente Koroma declaró que la situación constituía una «emergencia de salud pública», y a los diez días el Ministerio de Salud y Saneamiento, con apoyo de la OMS; estableció un centro de coordinación para el control del cólera. Apoyándose en la experiencia obtenida con motivo del brote de cólera ocurrido en 2008 en Zimbabwe, el centro coordina la respuesta de los muchos asociados del campo sanitario implicados en las actividades de mitigación. El Ministerio de Salud y Saneamiento y la OMS copresiden reuniones diarias en la oficina de esta última en Freetown, durante las que los asociados analizan el número de casos del día y otras informaciones para planificar las actividades.

Desde otras oficinas de la OMS en distintos países, la oficina regional en Brazzaville y la Sede, la Organización ha trasladado expertos en epidemiología, vigilancia, logística, movilización social, y abastecimiento de agua y saneamiento. Por medio de la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos, el Centro Internacional de Investigaciones sobre Enfermedades Diarreicas de Bangladesh ha enviado a tres expertos en cólera. Estos expertos han venido enseñando al personal sanitario y de laboratorio a mejorar la capacidad del país para atender a los enfermos de cólera y efectuar pruebas de laboratorio fiables.

Actualización diaria

Un enfermo se recupera en una unidad especial para el tratamiento del cólera en el Centro Comunitario de Wellington, en las afueras de Freetown
OMS/Felicity Thompson

Según informa el doctor William Perea, coordinador de la unidad de Control de Enfermedades Epidémicas de la OMS, una de las aportaciones más importantes de la Organización ha sido el establecimiento de una red nacional de notificación por la cual se exige a todos los centros sanitarios que presenten actualizaciones diarias de los casos que atienden.

«Esta red resulta esencial para detectar los focos de actividad de la enfermedad que exigen una respuesta urgente», explica el doctor Perea. «El sistema reportará beneficios a largo plazo para la vigilancia de todos los brotes epidémicos.»

Divulgación de mensajes sobre la seguridad

La OMS también ha venido prestando apoyo al Ministerio de Salud y Saneamiento y sus asociados para que distribuyan mensajes acerca del agua potable, el lavado de las manos y la preparación de los alimentos.

«Además del beneficio inmediato de disminuir los casos de cólera, ayudará a disminuir todas las enfermedades diarreicas, flagelo mortal de los niños menores de 5 años en Sierra Leona», afirma el doctor Eugene Lam, funcionario del servicio de información epidemiológica especial de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos que colabora con la Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis.

El abastecimiento de agua potable y el saneamiento son fundamentales

El abastecimiento de agua potable y el saneamiento son un problema de larga data, particularmente en los tugurios urbanos, donde las personas tienen un riesgo elevado de contraer el cólera.

«En tanto no se mejore considerablemente la infraestructura de abastecimiento de agua y saneamiento, Sierra Leona seguirá siendo vulnerable al cólera, especialmente en la estación de lluvias», añade el doctor Perea. «Pero incluso si el cólera se vuelve endémico, podemos hacer muchas cosas para evitar que las personas mueran por esta causa.»

Escasez del tratamiento salvador

Tras haber visitado muchas aldeas afectadas por la epidemia, el doctor Perea comenta que hay una grave escasez de solución de sales de rehidratación oral (SRO), que es el tratamiento más eficaz de las enfermedades diarreicas y permite salvar la vida de los enfermos. «En las zonas rurales la gente ha oído hablar de la SRO, pero los que más la necesitan no pueden recibirla», subraya.

A partir de septiembre se ha producido una disminución considerable de los casos nuevos que asisten a algunos de los centros de tratamiento del cólera, especialmente en Freetown. En distritos de acceso más difícil, sin embargo, sigue aumentando el número de casos. Según se ha calculado, esta epidemia puede llegar a causar 32 000 casos.

«Esta es una crisis de gran envergadura para un país cuyo sistema sanitario es frágil y apenas se está recuperando de varios años de conflicto armado», dice el doctor Alemu. «El sector sanitario necesita urgentemente unos US$ 1,2 millones para continuar las operaciones de respuesta y domeñar esta epidemia y salvar vidas.»

«El debilitado sistema de salud se enfrenta con muchas dificultades para sobrellevar la carga que le impone esta epidemia. El personal sanitario está dando prioridad al tratamiento urgente de los casos de cólera, lo que desvía recursos de otros servicios esenciales como los de salud maternoinfantil», explica el funcionario. «Mientras siga lloviendo la infección seguirá propagándose.»

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