Prevención de los ahogamientos en Filipinas

Un proyecto experimental para la prevención de los ahogamientos que se lleva a cabo en la zona de Dagupan City (Filipinas) se propuso construir barreras y vallas para evitar que los niños cayeran al agua, amén de sensibilizar a la población y enseñar primeros auxilios.

Octubre de 2012

Con su casa al fondo, esta mujer señala el lugar donde seis meses antes se ahogó su hijo de dos años
OMS/David Meddings

Cuando Jonathan Guevarra recibió el encargo de sentar las bases de un proyecto para prevenir los ahogamientos en esa zona, lo que más le preocupaba era la forma como la población local recibiría el proyecto.

En Filipinas el ahogamiento es la causa principal de muerte en los menores de 18 años, un hecho bien conocido de Guevarra, presidente y profesor ayudante en el Departamento de Promoción de la Salud y Educación Sanitaria del College of Public Health of the University of the Philippines, en Manila.

Participación de la comunidad

De lo que Jonathan no estaba seguro era de que la población local conociera la gravedad del problema ni de que estuviese dispuesta a respaldar sus propuestas para prevenir los ahogamientos infantiles.

Para entender mejor la situación, Jonathan viajó a Dagupan City, a cuatro horas de Manila sobre la costa. Para su tranquilidad, los pobladores se mostraron dispuestos a participar.

«Las alianzas forjadas entre las partes interesadas, como el Departamento de Salud, la Unidad de Gobierno local, la Oficina de Salud de la Alcaldía, los líderes locales y la Organización Mundial de la Salud fueron decisivas para preparar a la población y lograr que aceptara la necesidad de un proyecto semejante y pusiera en práctica las intervenciones recomendadas», señaló Jonathan.

En un lugar se formó un comité comunitario para la prevención de los ahogamientos con tres secciones: salud, infraestructura y vigilancia, y evaluación. Con la ayuda de varios agentes de aldea, un líder comunitario ayudó en todas las fases del proyecto, desde las encuestas comunitarias hasta la presentación de sus resultados a los pobladores.

Apoyándose en estos datos, el comité seleccionó los lugares para aplicar las intervenciones, que por lo común eran aldeas rurales rodeadas completamente de cuerpos de agua naturales y artificiales que resultaban peligrosos. Los niños entre 1 y 4 años de edad tienen el mayor riesgo de ahogarse porque pueden desplazarse en su entorno y —como a menudo forman parte de familias numerosas con un promedio de casi 10 hijos— con frecuencia quedan al cuidado de un hermano un poco mayor que ellos, a pesar del grave peligro que representa el agua que está por todos lados.

Programa de prevención de los ahogamientos de la zona de Dagupan City

Una mujer y sus dos hijos sentados a la entrada de su casa,  casi sobre el río
OMS/David Meddings

La zona tiene un litoral muy largo y muchas lagunas y estanques junto a los que los locales hacen su vida. Las familias tienen en promedio 10  hijos, y los mayorcitos cuidan de los menores.

El programa de prevención de los ahogamientos incluyó la construcción de cercas metálicas y vallas en el patio trasero de las casas construidas encima o cerca del agua, así como la dotación de corralitos para encerrar a los niños y evitar que cayeran al agua. También se reconstruyeron y cubrieron los pozos. Se enseñaron primeros auxilios a los funcionarios, agentes sanitarios y voluntarios de la comunidad a fin de que supieran reaccionar cuando un niño cae al agua.

A pesar de que el proyecto experimental aún no abarca suficientes hogares para detectar un descenso de los ahogamientos, la conciencia acerca de los riesgos ha aumentado claramente. Las familias están dispuestas a permitir la construcción de barreras, que han resistido bien. Asimismo, las personas que cuidan de los niños se dan cuenta de que las barreras no bastarán a evitar todos los accidentes sino que sigue siendo necesaria la supervisión constante de los pequeños. Apoyándose en estos resultados, Jonathan recomendaría que otras zonas adoptaran un programa similar.

Actuar ahora mismo para prevenir actos de violencia

Las iniciativas para prevenir los ahogamientos como las que la OMS está impulsando en Filipinas surgen justo cuando los ministros de sanidad de 37 países y territorios de la Región del Pacífico Occidental han reconocido la necesidad de actuar más decididamente para prevenir los traumatismos, en particular los relacionados con actos de violencia.

«Los actos violentos y los traumatismos causan 1,2 millones de muertes y aun si no son mortales acarrean tremendas consecuencias en la Región del Pacífico Occidental», declara el Director Regional, Shin Young-soo. «Si no actuamos ahora, el problema seguirá creciendo». A finales de septiembre de 2012, el Comité Regional de la OMS para el Pacífico Occidental adoptó su primera resolución acerca de los traumatismos, en particular los relacionados con actos violentos, por la que exhorta a mejorar la respuesta regional, lo que exigirá la actuación multisectorial y muchas intervenciones.

Los actos violentos y los traumatismos fueron el tema principal de la conferencia Safety 2012, celebrada en Nueva Zelanda del 1 al 4 de octubre. Uno de los temas sobresalientes fue la necesidad de liderazgo al nivel más alto para que los sectores pertinentes —salud, infraestructura, transportes, policía, planificación urbana, educación— cumplan eficazmente sus funciones.

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