La vuelta a casa tras haber dado negativo para el virus del Ebola

Agosto de 2012

OMS/B. Sensasi

El brote de fiebre hemorrágica del Ebola registrado en julio y agosto de 2012 en el distrito ugandés de Kibaale, a unos 220 km al oeste de la capital, Kampala, ha afectado las vidas de muchas personas.

El virus del Ebola puede causar una fiebre hemorrágica grave que produce la muerte de hasta un 90% de los infectados. Aunque todavía no se conocen bien los orígenes del virus, se sabe que que se encuentran en las selvas tropicales de África Central. El ser humano suele infectarse por contacto con animales infectados, como los primates, y el virus se transmite de persona a persona por contacto con líquidos corporales infectados.

Entre sus síntomas se encuentran la fiebre, debilidad intensa, dolores musculares, vómitos, diarrea, erupción cutánea, disfunción hepática y renal, y hemorragias en algunos casos. No hay medicamentos ni vacunas contra el virus del Ebola.

La OMS ayuda a los países con brotes de fiebre hemorrágica del Ebola proporcionándoles expertos y documentación para la investigación y el control de la enfermedad, y ayudándolos a coordinar la respuesta a los brotes.

Magdalena Nyamurungi*, que vive en el distrito de Kibaale y enfermó durante el brote, fue uno de los casos sospechosos de fiebre hemorrágica del Ebola e ingresó en el centro de aislamiento del hospital de Kagadi donde fue tratada y se le hicieron pruebas. Cuando las pruebas de laboratorio demostraron que no estaba infectada por el virus del Ebola, la OMS y los asociados le prestaron apoyo para reintegrarse en su comunidad. A continuación contamos la historia del regreso de Magdalena a su casa.

* Nombre ficticio para proteger su privacidad

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