Reconstrucción del sistema de salud de Libia tras la revolución

A petición del Ministerio de Salud, la OMS inició un proceso destinado a organizar un sistema de salud que preste servicios esenciales al pueblo libio.

Febrero de 2012

El nuevo Ministerio de Salud de Libia ha actuado rápidamente para afrontar el extraordinario desafío que plantea la reconstrucción. A fines de 2011 ese Ministerio pidió a la OMS que contribuyera a la renovación del destruido sistema de salud del país.

Uno de los problemas críticos es la falta de centros de atención primaria de salud, tales como dispensarios y hospitales de distrito. Libia dispone de menos de 1.500 de esos centros para una población de 6,5 millones. En consecuencia, las personas que buscan atención básica o rutinaria deben hacer colas fuera de los hospitales de especialidades.

En algunos lugares los centros fueron siempre insuficientes. En otros han sido gravemente dañados. La situación se agrava más aún porque gran parte del personal sanitario extranjero que trabajaba en los servicios de salud de Libia salió del país durante el conflicto de 2011. Pocos han regresado, por lo que se necesitan médicos y enfermeras cualificados, especialmente en las zonas aisladas y rurales.

El conflicto ha generado nuevas necesidades sanitarias. Como lo señala el Viceministro de Salud, Sr. Adel Mohamed Abushoffa, “Ahora debemos ocuparnos de numerosas áreas críticas, por ejemplo, la salud mental y el apoyo psicosocial. A raíz del conflicto, muchas personas necesitan ayuda en esas áreas. Padecemos una escasez real de psiquiatras. En la actualidad solo contamos con 14 para todo el país”.

Paralelamente, persiste una necesidad crónica de servicios destinados a reducir los riesgos del embarazo y el parto para permitir que los niños comiencen sanos su vida, así como de buenos servicios de emergencias de salud.

Como consecuencia directa de la falta de servicios nacionales, decenas de miles de libios están en el extranjero recibiendo una atención de salud que cuesta al Gobierno millones de dólares por día.

Medidas para reconstruir el sistema de salud de Libia

La primera medida en el marco del programa de apoyo de la OMS consistió en el envío de una delegación de altos funcionarios libios a la Sede de la OMS en Ginebra, con el fin de poner en marcha los trabajos conjuntos. Las conversaciones iniciales se centraron en seis áreas de acción fundamentales:

  • ampliar los servicios de atención primaria de salud;
  • mejorar aspectos organizativos clave de los servicios de salud;
  • reforzar los servicios de laboratorio;
  • mejorar los servicios de radiología;
  • fortalecer la gestión del suministro de medicamentos; y
  • aumentar el número de enfermeras capacitadas.

Posteriormente, los funcionarios del Ministerio de Salud y de la OMS bosquejaron algunas ideas preliminares sobre la manera de abordar los trabajos en esas seis áreas.

El próximo paso consistirá en presentar esas ideas a los colegas en Libia. “Se realizará un importante foro que congregará a partes interesadas, consumidores y autoridades sanitarias, seleccionados mediante cuestionarios y reuniones en todo el país, con el fin de encontrar juntos una vía de reconciliación y consenso y acordar las prioridades más importantes para reorganizar el sistema de salud de Libia”, manifestó el Dr. Samir Ben Yahmed, representante de la OMS en Libia.

La Dra. Carissa Etienne, Subdirectora General de Sistemas y Servicios de Salud de la OMS acogió con beneplácito la posibilidad de ayudar a Libia. “La reorganización de un sistema de salud es un reto considerable, pero es también una oportunidad. Una oportunidad para comenzar de nuevo, para crear un sistema que preste servicios equitativos, accesibles y orientados a las necesidades de las personas y a sus expectativas”.

Este es un papel común para la OMS. Por ejemplo, en el Iraq, tras muchos años de conflicto, la OMS colaboró con el Ministerio de Salud en el restablecimiento de los sistemas de salud. Recientemente, la OMS anunció la disponibilidad de vacunas contra Haemophilus influenzae tipo b y vacunas antirrotavíricas para todos, en todos los centros de atención sanitaria, y puso en marcha una campaña sobre el terreno para aplicar el programa sobre Buena Gestión de los Medicamentos en el Iraq.

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