La importancia del nombre

Grupo de Expertos en denominación común internacional

Octubre de 2013

Pertenezco a todos pero no soy propiedad de nadie.
Me llaman de la misma manera en la mayoría de los idiomas, y significo lo mismo en todo el mundo.
Me parezco a mis semejantes, pero soy distinto de los 8.500 que me precedieron.

Soy una denominación común internacional (DCI), un nombre genérico exclusivo asignado a casi todos los principios activos utilizados en los medicamentos de todo el mundo.

Dos veces por año, el Grupo de Expertos en DCI de la OMS se reúne para crear y examinar minuciosamente los nombres de nuevas sustancias utilizadas en los medicamentos.

Un nombre genérico en todo el mundo

El objetivo consiste en crear un nombre único, una DCI, que los médicos, farmacéuticos, científicos, encargados de reglamentación farmacéutica y pacientes puedan reconocer y utilizar en todo el mundo.

“Mediante la asignación de un nombre internacional exclusivo a cada medicamento, la OMS contribuye a asegurar que la receta extendida en el extranjero corresponda a lo que el médico había prescrito en el lugar de residencia.”

Directora General de la OMS, Dra. Margaret Chan

Esta labor no es sencilla, explica la Dra. Raffaella Balocco Mattavelli, que gestiona el programa de DCI en la OMS. “Cada DCI debe ser única y diferenciada, tanto fonética como ortográficamente”, dice la Dra. Balocco. “No deben dar lugar a confusión con denominaciones de uso común, en particular con nombres comerciales de medicamentos o nombres de enfermedades para las que se hayan desarrollado esos medicamentos”.

Generalmente, una DCI contiene una sílaba común (raíz) que alude a la familia farmacológica o química a la que pertenece la sustancia. Por ejemplo, el final “-micina” alude a un tipo de antibióticos. Luego se agregan sílabas, letras o palabras separadas para diferenciar entre sustancias de la misma familia, tales como la kanamicina y la eritromicina.

Las nuevas DCI deben ser aceptables y fácilmente utilizables en muy diferentes idiomas y culturas. “Teniendo en cuenta que queremos alentar el uso de un nombre genérico en todo el mundo, la representación global del comité asegura que no inventemos una DCI de pronunciación difícil o de poca aceptación en algunas culturas.”

Desde que la OMS estableció el programa de DCI, en 1950, ha asignado unos 8.500 nombres. En la actualidad se utilizan activamente unas 4.000 denominaciones comunes internacionales en todo el mundo. A esa lista se suman entre 120 y 150 nuevas DCI cada año, a medida que se solicitan DCI para nuevas sustancias farmacéuticas.

La seguridad del paciente es fundamental

Las marcas pueden expirar o cambiar, pero la DCI debe permanecer mientras exista la sustancia. Sustancias tales como la aspirina y la morfina no tienen DCI, porque esos nombres ya se utilizaban ampliamente cuando se introdujo el sistema, y eran nombres bien establecidos.

OMS

“Es sumamente importante que las marcas y los nombres comerciales sean completamente diferentes de sus respectivas DCI, así como de otras DCI, ya que de lo contrario, ello podría inducir a confusión y suponer un grave riesgo para la seguridad del paciente”, dice la Dra. Balocco.

La OMS alienta el uso de las DCI en todas las etiquetas de los productos farmacéuticos y en las recetas médicas. Esto asegura que todos, desde el fabricante hasta el paciente, distingan claramente el producto en cuestión.

“Algunas actividades realizadas por la OMS pasan en gran medida desapercibidas, pero protegen silenciosamente a todos los habitantes del planeta,” dice la Directora General de la OMS, Dra. Margaret Chan. “Mediante la asignación de un nombre internacional exclusivo a cada medicamento, la OMS contribuye a asegurar que la receta extendida en el extranjero corresponda a lo que el médico había prescrito en el lugar de residencia.”

La OMS colabora estrechamente con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, autoridades nacionales de marcas, organismos de reglamentación farmacéutica e investigadores de productos farmacéuticos, para velar por que la mayoría de los principios activos que se utilizan en todo el mundo tengan su correspondiente DCI.

La ciencia plantea nuevos desafíos

A medida que aumenta la importancia de las DCI, el programa afronta un creciente número de desafíos. Los productos farmacéuticos se vuelven más complejos y los avances científicos para tratar y prevenir enfermedades son constantes. Por ejemplo, en la actualidad, los nuevos productos que requieren nombres exclusivos incluyen productos de biotecnología y terapias avanzadas, tales como los que se utilizan en genoterapia y terapia celular.

Anualmente, el comité de expertos internacionales en DCI de la OMS examina más de 300 solicitudes de nombres para nuevas sustancias. Para poder acceder a ese examen, una sustancia debe haber alcanzado la fase clínica.

Dos veces por año, las nuevas propuestas DCI se publican en línea durante cuatro meses, a fin de permitir la consulta pública antes de que se puedan aceptar como DCI recomendadas.

Más de 13.000 usuarios registrados, incluidos investigadores, profesionales de la salud y autoridades aduaneras, utilizan regularmente la base de datos de DCI en sus trabajos cotidianos. La lista acumulativa se publica en árabe, chino, español, francés, inglés, latín y ruso.

La próxima reunión del comité de expertos en DCI se celebrará en Ginebra del 22 al 24 de octubre de 2013.

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