Filipinas: Colaboración entre equipos médicos extranjeros en Ormoc

Diciembre 2013

En el hospital de distrito de Ormoc, una ciudad de la isla de Leyte situada en el centro de Filipinas y que ha sido afectada por el tifón Yolanda, se presta asistencia médica gracias a una cooperación ejemplar entre los equipos médicos llegados de seis países distintos.

“Tenemos un objetivo común, que es restablecer todas las funciones de nuestro hospital y reparar los daños materiales.”

Brenda T. Adolfo, gerente del hospital de distrito de Ormoc

“Tenemos un objetivo común, que es restablecer todas las funciones de nuestro hospital y reparar los daños materiales,” afirma Brenda T. Adolfo, gerente del hospital de distrito de Ormoc. “Desde su llegada, hemos tratado de compartir las tareas con los equipos extranjeros y actuar como un solo equipo.”

Pocos días después del paso del tifón, los equipos médicos del Cuerpo Suizo de Ayuda Humanitaria, la Cruz Roja canadiense, la Cruz Roja noruega, Médicos Sin Fronteras Holanda y Mercy Malaysia plantaron sus tiendas frente al hospital para ayudar al personal sanitario filipino en el tratamiento de los heridos. Rápidamente, los administradores del hospital asignaron tareas distintas a cada equipo, en función de sus aptitudes y del material con que contaban, y organizaron las actividades de forma óptima.

OMS/T. Jasarevic

“Es muy interesante colaborar con todos los demás equipos. Aprendemos mucho unos de otros,” afirma Nur Hayati, administrador de programa del equipo de Mercy Malaysia a cargo de la sala de emergencias y de la atención ambulatoria. “Valoramos el liderazgo de la administración del hospital, porque coordinar tantos equipos no debe ser tarea fácil.”

Daños importantes

El hospital de distrito de Ormoc, el principal centro de derivación de pacientes de la zona, cuenta con más de 100 camas. Cuando golpeó el tifón, nadie podía imaginar la magnitud de los daños. “Cuando venía al trabajo esa mañana, la camioneta empezó a temblar debido a la fuerza del viento,” recuerda Cristopher Malinao, enfermero destinado a la sala de reanimación postoperatoria que ahora está instalada en una tienda de la Cruz Roja canadiense.

“El huracán se llevó parte del techo, por lo que hubo que ubicar a 78 enfermos en otra parte del edificio, resguardada del viento. Luego, el viento paró y creímos que se había acabado. En realidad, estábamos en el ojo del tifón, por lo que cuando volvió a soplar lo hizo con mucha más fuerza y en sentido contrario; esta vez arrancó el techo entero y hubo que trasladar de nuevo a los pacientes a la zona de la administración central, explica el Sr. Malinao.

El tifón provocó daños muy importantes en todas las salas de pacientes hospitalizados. Cuando llegaron los equipos médicos extranjeros, no solo se les pidió que participaran de forma coordinada en la atención médica sino también que intervinieran en los aspectos logísticos de la reconstrucción del hospital, por ejemplo, en la contratación de trabajadores y la organización del material. Para asegurarse de que todo avanza correctamente, un ingeniero del hospital supervisa los trabajos de reconstrucción que realizan los distintos equipos en diversas partes del hospital.

El reto de la coordinación

La ciudad de Ormoc, de 200 000 habitantes, sufrió de pleno el embate del huracán. Hubo que atender a más de 5000 personas por lesiones, lo que corresponde a 6 de cada 10 consultas realizadas después del tifón. También ha habido casos de neumonía, fiebre y diarrea.

El nivel de la asistencia médica ha sido impresionante. Desde el paso del tifón, 38 equipos médicos extranjeros y 21 nacionales han llegado a Ormoc para dispensar tratamientos de importancia vital. Muchos se han ido ya, pero siguen llegando otros. Al igual que en el hospital de distrito de Ormoc, la coordinación del conjunto de los colaboradores desplegados en distintos puntos de la ciudad es fundamental.

“El primer día, las autoridades sanitarias establecieron un centro de mando para inscribir a las organizaciones que querían dispensar atención médica,” explica Craig Hampton, jefe del equipo de la OMS en Ormoc y que presta apoyo al Departamento de Salud en la coordinación de la respuesta. “Estamos aquí para ayudar a los funcionarios de salud a asignar del modo más eficiente posible la asistencia sanitaria que va llegando. También reforzamos el seguimiento de la morbilidad y la capacidad de respuesta.”

La vida en Ormoc empieza a recobrar la normalidad; vuelven a abrir los bancos y los restaurantes y se va restableciendo el suministro eléctrico. Los funcionarios de salud confían en que los equipos médicos procedentes de otras partes de Filipinas y extranjeros permanezcan el tiempo suficiente para recuperar el nivel de asistencia previo al huracán.

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