Filipinas. Comienzan nuevas vidas mientras se reconstruye el hospital

Noviembre de 2013

La OMS está prestando asistencia al Departamento de Salud de Filipinas, cuya prioridad es la rehabilitación de las infraestructuras sanitarias, como el hospital Divine Word de Tacloban, donde recientemente llegó al mundo sin problemas el pequeño Olan.

Olan nació el 20 de noviembre en el hospital Divine Word de Tacloban, la ciudad filipina más duramente afectada por el tifón Yolanda a principios de mes. Los padres de Olan son de Palo, una pequeña ciudad a 12 kilómetros al sur de Tacloban.

El pequeño Olan Campomenos, de dos días de edad, con sus padres en el hospital Divine Word de Tacloban (Filipinas)
OMS/T. Jasarevic

«Cuando el tifón empezó a azotar, nuestro tejado salió volando y el agua entró; pero enseguida se retiró. Por suerte, estábamos preparados y teníamos comida suficiente», dice Mark Campomenos, el padre del pequeño Olan. «Mi esposa salía de cuentas el 26 de noviembre y nos preocupaba mucho no poder llegar a un hospital, porque los establecimientos de salud de Palo estaban destruidos.»

Olan llegó al mundo con la ayuda de un equipo de médicos y enfermeras que fueron desplegados desde Mindanao, en el sur de Filipinas, para prestar servicios básicos de salud y efectuar intervenciones quirúrgicas en el hospital de Tacloban. Trabajaron junto con un equipo médico coreano de 50 personas, que ayudó a mantener el hospital en funcionamiento, retirando los escombros y llevando a cabo obras básicas de reconstrucción.

Olan fue el primer signo de nueva vida en una infraestructura hospitalaria que tuvo que ser recuperada tras el tifón.

El Departamento de Salud da prioridad a la rehabilitación de las infraestructuras sanitarias

«Hemos perdido un equipo de resonancia magnética prácticamente nuevo, un aparato de rayos X y una gran cantidad de material de otro tipo. Nuestros servicios de diagnóstico y urgencias han sido arrasados», dice la hermana Eliza Arpon, responsable del hospital Divine Word. «Tardaremos meses en recuperar el nivel que teníamos antes del tifón.»

«Hemos perdido un equipo de resonancia magnética prácticamente nuevo, un aparato de rayos X y una gran cantidad de material de otro tipo. Nuestros servicios de diagnóstico y urgencias han sido arrasados.»

Hermana Eliza Arpon
Responsable del hospital Divine Word, Tacloban.

Todos los hospitales de Tacloban sufrieron daños estructurales considerables a consecuencia del tifón. La rehabilitación de los establecimientos de salud es una de las áreas prioritarias de trabajo del Departamento de Salud. Para contribuir a esa labor, la OMS ha enviado un ingeniero de estructuras para que evalúe los daños y facilite la reconstrucción de emergencia.

El tifón dañó gravemente numerosos establecimientos sanitarios

«Lo que más vemos son daños en las cubiertas e importantes daños no estructurales en la planta baja de los edificios, ocasionados por la subida de las aguas. Nuestra prioridad es realizar reparaciones de emergencia en las cubiertas dañadas para que los hospitales vuelvan a ser funcionales», explica Shalini Jagnarine de la OMS. «Para la rehabilitación a largo plazo, habrá que tener en cuenta la posibilidad de que pueda haber otro tifón de gran potencia.»

El hospital Ciudad Tacloban perdió el 80% de la cubierta. El viento derribó vallas de hierro y los pacientes fueron trasladados al paritorio precipitadamente el día de la tormenta. Hoy el único edificio que está en condiciones de uso, se utiliza para llevar a cabo un número limitado de consultas.

En el hospital Bethany todavía queda por retirar una cantidad considerable de escombros, que incluyen vehículos que la tormenta lanzó contra el edificio. El hospital Mother of Mercy perdió el 40% del tejado.

En los municipios vecinos, la situación no es mejor. En Tanauan, a 20 km al sur de Tacloban, los servicios médicos se prestan en el ayuntamiento, mientras que los equipos médicos extranjeros operan en tiendas de campaña.

La adquisición y distribución de los materiales de construcción necesarios para la rehabilitación presenta grandes dificultades. Esos suministros no están disponibles en Tacloban y los puntos de entrada donde se pueden recibir los materiales, como el puerto, funcionan a medio gas.

Una vez que lleguen los suministros se intensificará el proceso de recuperación.

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