Filipinas: asistencia y respuesta tras el tifón Haiyan

Noviembre de 2013

La OMS está colaborando con el Departamento Regional de Salud para conjugar las necesidades sanitarias de las comunidades con la asistencia que se recibe.

Cuando se conduce desde la ciudad de Cebu hasta la punta norte de la isla, se aprecia inmediatamente la virulencia del tifón Haiyan: los árboles —incluidos los cocoteros, que habitualmente resisten al viento— y los postes eléctricos están caídos por el suelo; los escombros de los techos y otros restos de edificios se amontonan en las cunetas; se ha interrumpido el suministro de electricidad y agua, y los alimentos son escasos porque el tifón causó daños a los barcos pesqueros y destruyó todas las cosechas, como los bananales, los campos de maíz y las huertas.

OMS/T. Jasarevic

Los residentes de la zona se refugian en escuelas, iglesias o centros de evacuación. Algunos han abandonado directamente la región, mientras que otros se han trasladado a las zonas meridionales de la isla. En total, la tormenta destrozó más del 60% de las casas y provocó considerables daños a la infraestructura, lo que ha destruido los medios de vida de cientos de miles de personas que viven en los cuatro distritos del norte de Cebu.

Conjugar las necesidades con la asistencia

La OMS está colaborando con el Departamento Regional de Salud para conjugar las necesidades de las comunidades con la asistencia que se recibe. Todos los días, varios trabajadores sanitarios de la unidad de epidemiología y vigilancia del Departamento viajan a las zonas afectadas para proporcionar la asistencia necesaria y mantenerse al corriente de la situación sanitaria en los centros de salud y hospitales que permanecen operativos.

«Hoy traemos vacunas contra el tétanos para los heridos y vacunas contra el sarampión para una campaña que está a punto de ponerse en marcha»

Rennan Cimafranca, Jefe del equipo epidemiológico del Departamento de Salud con sede en la ciudad de Cebu.

«Hoy traemos vacunas contra el tétanos para los heridos y vacunas contra el sarampión para una campaña que está a punto de ponerse en marcha», dice Rennan Cimafranca, Jefe del equipo epidemiológico del Departamento de Salud con sede en la ciudad de Cebu.

La OMS y el Departamento de Salud están elaborando un plan para vacunar contra el sarampión y la poliomielitis a los niños menores de cinco años en todas las zonas gravemente afectadas. Dado que el tétanos es un problema de primer orden en el caso de heridas abiertas, la OMS identificó de forma preventiva una fuente de inmunoglobulina antitetánica —un tratamiento para las personas de quienes se sospecha que tienen tétanos— antes incluso del paso del tifón. Tras el tifón se trajeron al país 2000 dosis, que se distribuyeron bajo la dirección del Departamento de Salud.

El acceso a agua salubre es una prioridad

«Otra prioridad para prevenir los brotes de enfermedades», dice, «es aumentar el acceso al agua salubre o la capacidad de las personas de purificar el agua, ya que actualmente la cogen de pozos abiertos que suelen estar contaminados».

OMS/T. Jasarevic

Según el Dr. Abraham Maderazo, funcionario médico del hospital del distrito de Danbantayan, en la punta norte de la isla de Cebu, los principales problemas sanitarios que presentan sus pacientes son la diarrea, la neumonía en el caso de los niños y heridas infectadas. «También carecemos de capacidad para derivar los casos difíciles porque no tenemos ambulancias que funcionen».

Colmar las carencias

Como suele ocurrir en este tipo de desastres, los trabajadores sanitarios también se han visto afectados directamente por la tormenta o están ayudando a seres queridos que están sufriendo sus consecuencias, de modo que solo la mitad de ellos ha podido ir a trabajar tras el paso del tifón. El Departamento de Salud está enviando a sus equipos para que presten asistencia, pero los equipos extranjeros también están colmando las carencias. Por ejemplo, el equipo médico israelí, que cuenta con 64 miembros y con los equipos necesarios para realizar operaciones y cesáreas, ha establecido un centro sanitario en la ciudad de Bogo, justo al sur de Daanbantayan.

OMS/I. Haman

La actividades de asistencia y respuesta que se han puesto en marcha aquí, en el norte de Cebu, se están reproduciendo en los municipios y ciudades de todas las islas, con la esperanza de que resulten suficientes para proporcionar a los heridos la ayuda que necesitan y prevenir los brotes de enfermedades. La OMS está ayudando al Departamento Nacional de Salud a coordinar a los equipos médicos internacionales, y está organizando una cadena de frío que podría ayudar a preparar la campaña de vacunación en las próximas semanas.

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