La energía limpia en los hogares puede salvar vidas

Marzo de 2014

La contaminación del aire dentro y fuera de los hogares representa el mayor riesgo medioambiental para la salud en todo el mundo. En la India, las principales fuentes de contaminación del aire en los hogares son el humo de tabaco y el humo producido por el uso de combustibles sólidos en cocinas ineficientes y con fugas.

En las zonas rurales de la India, millones de mujeres pasan varias horas por día preparando comidas en cocinas o fogones humeantes en el interior de sus hogares. Dado que las tareas de la cocina suelen recaer sobre las mujeres, ellas y los niños pequeños de su entorno son las primeras víctimas de las enfermedades respiratorias y cardiovasculares agudas y crónicas relacionadas con el humo. Según estimaciones de la OMS, en 2012, en la Región de Asia Sudoriental, hubo casi 1,7 millones de defunciones prematuras atribuidas a la contaminación del aire por combustión en las cocinas de las viviendas, y la India representó la mayor proporción de esa cifra. La mayoría de esas defunciones prematuras se debieron a enfermedades no transmisibles tales como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, neumopatía obstructiva crónica y cáncer de pulmón. La contaminación del aire en interiores ocasiona también un número importante de enfermedades respiratorias agudas en los niños pequeños.

Efectos sobre la salud de las mujeres y los niños

Muchas mujeres no son conscientes de que el humo producido por las cocinas tradicionales de barro o ladrillo, llamadas chulhas, ponen en peligro sus vidas y las de sus familias. Los combustibles sólidos que utilizan en esas cocinas incluyen una mezcla de leña, carbón, restos de cosechas y estiércol de vaca. Ese humo contiene numerosos contaminantes peligrosos, entre ellos partículas finas y monóxido de carbono.

“Un fogón humeante en la cocina equivale a la combustión de 400 cigarrillos por hora”, dice el Dr. Kirk Smith, Profesor de Salud Medioambiental Global en la Universidad de California, Berkeley, que en el decenio de 1970 comenzó a medir la exposición a la contaminación del aire provocada por las cocinas de biomasa. “Lamentablemente, no hemos hecho grandes progresos en los últimos decenios, y la contaminación del aire en los hogares es todavía el mayor factor de riesgo para la salud de las mujeres y las jóvenes de la India”.

Según estimaciones, en la India, 700 millones de personas aún dependen de combustibles sólidos y de cocinas tradicionales para cocinar en los hogares, a pesar de sus efectos perjudiciales sobre la salud de las personas. Esta cifra se ha mantenido relativamente estable en los tres últimos decenios, a pesar de los esfuerzos realizados para mejorar el acceso a fuentes de energía más limpias, por ejemplo el gas y la electricidad, también en las zonas rurales.

“En la India, la mayoría de las primeras iniciativas destinadas a mejorar las cocinas se pusieron en marcha en los decenios de 1980 y 1990, y se centraron en el mejoramiento de la eficiencia energética de la cocina, aunque no necesariamente en la reducción de la emisiones o de la exposición al humo. Sin embargo, los datos obtenidos mediante un creciente número de estudios realizados en la India allanan el camino hacia intervenciones centradas en la salud,” explica la Profesora Kalpana Balakrishnan, del Centro colaborador de la OMS para la salud ocupacional y ambiental, de la Universidad Sri Ramachandra, en Chennai.

Nuevas directrices de la OMS sobre los efectos sanitarios de la combustión en los hogares

Durante más de un decenio la OMS ha realizado un seguimiento del uso de combustibles sólidos para cocinar, así como de las defunciones y la carga de morbilidad conexas. La Organización colabora con los países a fin de aumentar la sensibilización y desarrollar la capacidad para hacer frente a los efectos sanitarios derivados de la contaminación del aire en interiores. Además, la OMS coopera con iniciativas globales orientadas a mejorar el acceso a la energía, entre ellas la iniciativa de Energía sostenible para todos del Secretario General de las Naciones Unidas (SE4ALL) y la Alianza Mundial para Estufas Limpias.

“Actualmente estamos ultimando nuevas directrices sobre la calidad del aire en interiores para el uso de combustibles en los hogares”, dice el Dr. Carlos Dora, del Departamento de Salud Pública, Medio Ambiente y Determinantes Sociales de la Salud. “Esas directrices suministrarán a las instancias decisorias en los países, así como a otros asociados, recomendaciones técnicas relativas a combustibles y tecnologías de energía para las cocinas y los hogares con un funcionamiento óptimo para proteger la salud.”

Las nuevas directrices de la OMS no se centrarán solo en los efectos sanitarios de las cocinas domésticas, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, sino que, además, incluirán recomendaciones sobre otras necesidades de energía en los hogares, incluidas las de calefacción e iluminación. Se espera que esto aumente el uso global de tecnologías y combustibles limpios en los hogares y permita proteger la salud de todos los miembros de las familias.

La India ya ha comenzado a revisar las normas nacionales sobre cocinas bajo la dirección del Ministerio de Energía Nueva y Renovable. Es preciso probar las nuevas cocinas y demostrar que son menos contaminantes y más eficientes que los modelos tradicionales y mejorados existentes. La promoción de mejores combustibles y tecnologías puede tener un efecto considerable en la salud pública, especialmente de las mujeres y los niños.

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