La ayuda inestimable de «personas sabias» contra el Ebola en aldeas remotas

Mayo del 2014

«Somos hermanos y hermanas, nunca os mentiríamos», dice Marianne, de 60 años, mientras se dirige desde su motocicleta hacia un grupo de personas visiblemente enojadas en la aldea de Katkama. Abre la mano y les ofrece una nuez de cola y un poco de dinero, en señal de paz y respeto. En esta ocasión el gesto funciona y los aldeanos se muestran dispuestos a escuchar.

Concienciación en zonas remotas

Marianne Bayo sostiene una nuez de cola, símbolo de paz y respeto en Guinea.
OMS/C. Salvi

Marianne Bayo Icamano trabaja en mediación de conflictos en la prefectura de Guékédou, una ciudad de la región forestal de Guinea. Como antigua presidenta de la red de mujeres para la paz en la zona, Marianne es muy conocida. Las autoridades sanitarias locales la propusieron recientemente para que ayudara a la comunidad a tomar conciencia sobre la enfermedad por el virus del Ebola durante el brote registrado en Guinea.

La mayoría de las más de 150 personas que murieron de la enfermedad en ese país vivían en las remotas regiones forestales cercanas a las fronteras con Liberia y Sierra Leona. El trabajo de Marianne consiste en hacer todo lo posible para que la enfermedad que los mató no se extienda.

Marianne es una de las doce personas sabias que «abren el camino» a los equipos, hacen el seguimiento del contacto con los pacientes, llevan a los enfermos al hospital, desinfectan las casas y procuran que nadie se infecte durante los funerales. Los equipos no siempre son bien recibidos. En muchas aldeas, la gente les lanza piedras y bloquean las carreteras con troncos para que no pasen.

Cuestión de confianza

«Hemos tratado de ganarnos la confianza de los aldeanos, gracias a lo cual los equipos han podido buscar a los miembros de las familias afectadas y a las personas que puedan haber estado en contacto con pacientes infectados por virus del Ebola, para así contener la infección lo antes posible», comenta Marianne. «También hemos dado a conocer en la comunidad los riesgos de la enfermedad y de las medidas que pueden adoptarse para protegerse».

Marianne y las otras personas sabias entablan contacto con los aldeanos al estilo tradicional, hablando de paz y hermandad, pidiendo disculpas por molestar, dando el pésame y repartiendo nueces de cola. Pronto les rodean docenas de hombres y mujeres, de todas las edades, cuyo enojo se va aplacando a medida que finalmente empiezan a abrir sus corazones: han perdido amigos y familia, pues la mayoría de las más de 100 personas que contrajeron el virus del Ebola en Guékédou han muerto. Marianne les escucha y les dice cómo protegerse de la enfermedad. El proceso es largo y puede llevar hasta tres horas. Marianne ha visitado 7 aldeas en dos semanas.

«Marianne montada en la motocicleta que utiliza para llegar a las aldeas de la región forestal de Guinea».
OMS/C. Salvi

«Nos cuentan por qué están enojados y desconfían. Pensaban que se les estaba mintiendo y que los pacientes ingresados en los centros de tratamiento no recibían atención ni comida. Pensaban que cuando un paciente moría se le extraían los órganos y la sangre. Ahora entienden y aceptan al personal sanitario extranjero. Así que los equipos ya pueden entrar y hacer su trabajo».

Es vital difundir información correcta

La epidemia sigue activa, pues todavía quedan pacientes infectados por el virus del Ebola en tratamiento en las salas de aislamiento de Guékédou. Las actividades de información continúan con personas influyentes como Marianne, pero también otros agentes como las compañías mineras, los bancos, las escuelas y las organizaciones no gubernamentales locales. Todos participan en la tarea de calmar miedos, disipar rumores y dar consejos sobre cómo prevenir la infección. Es vital difundir información correcta, ya que puede servir para salvar otra vida.

Los informes que Marianne envía desde las aldeas se reciben con entusiasmo. Sus colegas son perfectamente conscientes de que sin ella y las otras «personas sabias» sería todavía más difícil ganar la batalla contra la enfermedad por el virus del Ebola.