Sobrevivir a un virus mortal – En Guinea, algunas personas se han recuperado del Ébola

Abril de 2014

A fines de marzo de 2014, cuando Abdullah D. acudió al médico en el hospital cercano a su hogar, en Conakry, tenía fiebre alta y cefalea, y se sentía muy débil. El médico llamó inmediatamente a expertos en enfermedades infecciosas, que dispusieron lo necesario para que Abdullah fuese admitido en el centro nacional de aislamiento de Donka, uno de los mayores hospitales de Conakry, capital de Guinea. Abdullah se sintió desconsolado cuando las pruebas de laboratorio confirmaron que tenía Ébola.

“Pasé 10 días en la sala de aislamiento”, dice el hombre de 29 años, padre de gemelos, que trabaja de vendedor minorista en la capital del país. “Estaba convencido de que nunca volvería a ver a mi mujer y a mis hijos.”

Abdullah fue atendido por especialistas del Ministerio de Salud de Guinea, apoyados por médicos y enfermeras de Médicos Sin Fronteras (MSF) y la OMS, que trabajan conjuntamente en la sala de aislamiento del hospital clínico de Donka.

Abdullah, superviviente del Ébola, Guinea y Tom Fletcher, OMS
OMS/M-A. Heine

La buena atención de los pacientes de Ébola mejora las probabilidades de supervivencia

“Abdullah estaba muy débil y se sentía muy mal cuando llegó por primera vez a Donka,” dice el Dr. Tom Fletcher, experto de la OMS en enfermedades infecciosas que llegó a Guinea para colaborar en la respuesta al brote. “Yo no estaba seguro de que fuera a sobrevivir. Pero su caso revela que la atención que reciben las personas en la sala de aislamiento es crucial y mejora sus probabilidades de supervivencia”.

No hay vacuna ni tratamiento específico para el Ébola. Las personas gravemente enfermas de Ébola necesitan apoyo médico intensivo, incluidas sales de rehidratación oral o una perfusión intravenosa para recibir fluidos adicionales, medicamentos antimicrobianos, analgésicos y alimentos nutritivos. Cuanto antes acudan al hospital y reciban la atención adecuada mayores serán sus probabilidades de supervivencia.

Hasta el 14 de abril de 2014 había en Guinea más de 100 personas con diagnóstico de Ébola confirmado o por determinar, y más de la mitad habían fallecido. No obstante, hasta la fecha, nueve pacientes ingresados en ese hospital se recuperaron y regresaron a sus hogares con buena salud.

Superar la estigmatización

Ahora bien, para los pacientes de Ébola la recuperación no es siempre el final de la batalla contra la enfermedad. Muchos tienen dificultades para que sus vecinos, temerosos de la enfermedad, los acepten.

Fanta S., una maestra de 24 años de Conakry que regresó a su hogar después de que las pruebas de laboratorio confirmaran que ya no estaba infectada con el virus, siente aún el estigma de la enfermedad.

el personal sanitario de MSF prepara el traslado del cadáver de un paciente de Ébola.
OMS/M-A. Heine

“Muchas personas estaban conmocionadas de verme viva y me miraban como si fuese un fantasma”, dijo durante un examen en el hospital, pocos días después de su alta médica. “Mi familia me apoyó, pero me encerré en mi habitación y lloré durante dos horas”. Fanta todavía no sabe cuándo podrá volver a trabajar.

Los médicos y enfermeras de Donka lucharon por la vida de Abdullah durante cinco días. Finalmente, su estado mejoró y su fiebre bajó. Cuando pasó un par de días sin ningún síntoma, esto es, fiebre, diarrea, vómitos o hemorragias, los médicos le tomaron una nueva muestra de sangre.

Abdullah esperó impacientemente los resultados y se sintió indescriptiblemente contento y aliviado cuando escuchó que el resultado del análisis era negativo.

“Me sentí como si hubiese vuelto a nacer, y no podía esperar para abrazar de nuevo a mis gemelos,” dice. “Ciertamente, los médicos me atendieron maravillosamente, y estoy diciéndole a todo el mundo que quienes estén infectados deben ir al hospital.”

Aunque para Abdullah es seguro interactuar con otras personas de su comunidad, deberá tomar algunas precauciones en lo que concierne a sus líquidos orgánicos, dado que el virus puede permanecer en ellos por lo menos tres meses. Por ejemplo, deberá utilizar preservativos para asegurarse de no transmitir el virus a su mujer. De todos modos, los médicos esperan que nunca pueda volver a contraer el Ébola Zaire.

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