Egipto intensifica sus esfuerzos contra la hepatitis C

Julio de 2014

«La hepatitis C afecta a casi todas las familias de Egipto», dice el Dr. Henk Bekedam, representante de la OMS en el país. El virus, que se transmite por la sangre y es altamente infeccioso, provoca la muerte de unos 40 000 egipcios cada año, y al menos 1 de cada 10 egipcios de entre 15 y 59 años está infectado.

La epidemia de la hepatitis C en Egipto comenzó hace varios decenios, cuando en una campaña de vacunación masiva no se esterilizaron adecuadamente las jeringuillas de cristal después de cada uso, explica la Dra. Manal Hamdy El-Sayed, del Comité Nacional contra la Hepatitis Viral de Egipto. «Este reservorio de la infección se mantuvo durante años por desconocimiento y porque no se realizaron esfuerzos para controlar la propagación», añade.

El problema se debe en parte a que los síntomas de la hepatitis pueden tardar mucho tiempo en aparecer. «La mayoría de las personas no saben que están infectadas, ya que no suelen presentar síntomas hasta que desarrollan una grave hepatitis, lo que puede ocurrir varios años después», dice Stefan Wiktor, del Programa Mundial contras las Hepatitis.

«La buena noticia es que el 15 de julio Egipto alcanzó un acuerdo para acceder a los nuevos tratamientos orales contra la hepatitis C, que ofrecen tasas de curación más altas a un precio significativamente reducido».

El Dr. Henk Bekedam, representante de la OMS en el país

Según el Dr. Bekedam, actualmente la hepatitis se reconoce a todos los niveles en Egipto como un desafío primordial. Hay 26 centros especializados, y 350 000 personas han recibido tratamiento en los últimos seis años. Con todo, a pesar de estos esfuerzos, el virus sigue propagándose: cada año se registran unas 165 000 nuevas infecciones.

«La buena noticia es que el 15 de julio Egipto alcanzó un acuerdo para acceder a los nuevos tratamientos orales contra la hepatitis C, que ofrecen tasas de curación más altas a un precio significativamente reducido. Este acuerdo se ha suscrito menos de un año después de que estos tratamientos, que son menos tóxicos y tienen menos efectos secundarios que los medicamentos existentes, fueran aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos para el mercado de los Estados Unidos», dice el Dr. Bekedam.

El objetivo último, según la Dra. Hamdy El-Sayed, es tratar a 300 000 personas al año.

Fuerte énfasis en la prevención

La fragmentación del sistema de salud de Egipto ha dificultado el mantenimiento y refuerzo de las normas nacionales en materia de salud, dice el Dr. Bekedam. Sin embargo, en el plan nacional contra la hepatitis para 2013-2018, elaborado por el Comité Nacional contra la Hepatitis Viral y el Ministerio de Salud y respaldado por asociados en materia de salud, se pone un gran énfasis en la prevención.

Como parte del plan, la OMS está ayudando al Gobierno a establecer un sistema nacional de recopilación de datos sobre la hepatitis para comprender las tendencias y adaptar las respuestas cuando sea necesario. La OMS también ha desempeñado una función central coordinando el apoyo brindado por los asociados internacionales, entre los que figuran los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, USAID y el Instituto Pasteur.

Dado que 8 de cada 10 nuevas infecciones se producen en hospitales y ambulatorios, Egipto está adoptando medidas para mejorar la formación de médicos y enfermeros sobre el control de infecciones. El objetivo es acabar con las prácticas médicas poco seguras, como la reutilización de agujas y otros dispositivos médicos que deberían desecharse después de usarse.

No obstante, el endurecimiento de las normas también requerirá más recursos, subraya la Dra. Hamdy El-Sayed. «Un dentista en una zona rural pobre gastará probablemente más dinero en esterilizar su equipo que el que gana tratando a un paciente», dice.

La sensibilización pública también reviste una importancia esencial, y las autoridades están elaborando una campaña de comunicación, con el apoyo de UNICEF y la OMS, para concienciar a las personas acerca de la necesidad de evitar inyecciones innecesarias y para insistir en que los trabajadores sanitarios utilicen jeringuillas y agujas estériles.

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