Reducción a cero: Nigeria frena el avance de la enfermedad del gusano de Guinea

Marzo del 2014

Nigeria ha conseguido frenar la transmisión de la enfermedad del gusano de Guinea, conocida como dracunculosis, al reducir los más de 650.000 casos registrados en 1988, a ninguno en la actualidad. En diciembre del 2013, miles de vacunadores voluntarios contra la poliomielitis ayudaron a comprobar, casa por casa, en todo el país, que no hubiera casos residuales antes de que el país se pudiera certificar como exento de la enfermedad del gusano de Guinea.

Miembros del equipo internacional de certificación, reunidos con el personal sanitario local que visita las aldeas para verificar que no haya casos de dracunculosis.
OMS/G Biswas

Cuando, Moses, mi hermano mayor, contrajo dracunculosis, no me sorprendió, porque él solía hurtar pescado de la olla de mi madre y pequeños ñames del granero de nuestro padre”, dice Samuel Alo, un dirigente comunitario de Ejine Amagu, Comunidad Ikwo en el Estado de Ebonyi, región sudoriental de Nigeria. Cuando era niño, en la escuela primaria, le dijeron a Samuel que el gusano de Guinea era un castigo para los niños traviesos.

“Yo no sabía que el origen del gusano era el estanque del que recogíamos agua para beber y cocinar”, dice Alo.

Una enfermedad parasitaria invalidante

La enfermedad del gusano de Guinea (dracunculosis) es prevalente casi exclusivamente en las comunidades rurales pobres de países de bajos ingresos. Es una enfermedad parasitaria invalidante causada por un gusano filiforme que crece hasta 100 cm de largo y migra en el interior del organismo. La transmisión se produce cuando las personas beben agua contaminada con pulgas de agua infectadas por el parásito. Aproximadamente un año después de la infección, uno o más gusanos salen a través de la piel por una dolorosa ampolla, generalmente en una pierna. Para calmar el insoportable dolor, las personas suelen sumergir la zona infectada en agua. Así, los gusanos vuelven a infectar el agua con miles de larvas que son ingeridas por las moscas de agua y, de ese modo, empieza un nuevo ciclo vital.

No hay vacuna ni tratamiento para esta enfermedad. Para prevenirla, es esencial contar con sistemas de abastecimiento de agua potable, depurar las aguas contaminadas y educar a las personas para que cambien sus hábitos.

En 1988, año en el que Nigeria notificó más de 650.000 casos de la enfermedad del gusano de Guinea, el Gobierno puso en marcha un programa de erradicación, dimanante de una resolución de la Asamblea Mundial de la Salud que pedía la erradicación mundial de la enfermedad. El país solo podría certificar la eliminación del gusano de Guinea si no se detectaba ningún caso en un período de tres años.

Vacunadores contra la poliomielitis colaboran en la verificación casa por casa

Una de las estrategias centrales para la erradicación del gusano de Guinea ha sido la búsqueda activa de casos, un programa de vigilancia que recurrió a miles de voluntarios de las aldeas para buscar, casa por casa, posibles casos de la enfermedad. Los vacunadores colaboraron con las actividades de vigilancia en esta fase final de la erradicación. En cada casa que visitaron durante la campaña de vacunación antipoliomielítica, los voluntarios, capacitados para recabar información sobre la enfermedad del gusano de Guinea, utilizaron una ilustración para mostrar los signos de la enfermedad.

Una recompensa en efectivo representó un incentivo para que las personas notificaran los casos.
OMS/G.Biswas

La última persona que contrajo la enfermedad del gusano de Guinea en Nigeria fue Grace Otubo, una campesina migrante de 58 años, procedente de la aislada aldea rural de Ezza Nwukbor, en la región oriental de Nigeria.

“Veinticinco años atrás, la Sra. Otubo hubiera sido solo una más de las 650.000 víctimas de la enfermedad del gusano de Guinea,” dice el Dr. Rui Gama Vaz, Representante de la OMS en Nigeria. “El hecho de que se la pueda identificar individualmente como la última víctima de la enfermedad en su país se debe a este eficaz sistema de vigilancia”.

Esfuerzos combinados y vigilancia continua

Los esfuerzos de erradicación de la OMS y sus asociados, entre ellos el Yakubo Gowon Centre, el Carter Center, el Gobierno del Japón y el UNICEF, incluyeron el mejoramiento de los sistemas de abastecimiento de agua potable, la información y la sensibilización respecto de la enfermedad, el fomento de cambios de hábitos y la capacitación de agentes sanitarios para que pudieran reconocer y notificar casos sospechosos de dracunculosis. Una recompensa en efectivo representó un incentivo para que las personas también notificaran casos.

En diciembre del 2013, por recomendación de la Comisión de Certificación de la OMS, la Directora General, Dra. Margaret Chan, declaró a Nigeria exenta de dracunculosis. La Dra. Chan destacó la fructífera integración de las actividades de vigilancia del gusano de Guinea en las campañas de vigilancia de la enfermedad y de inmunización antipoliomielítica: “Este es el tipo de trabajo conjunto que permite utilizar más eficazmente nuestros recursos humanos y financieros, y produce efectos extraordinarios y mensurables.

Dado que en los países vecinos (Chad, Etiopía, Malí y Sudán del Sur) todavía se transmite la enfermedad del gusano de Guinea, Nigeria se mantiene vigilante ante posibles casos importados. La erradicación de la enfermedad, que provoca una media de tres semanas de discapacidad en las personas infectadas, ha supuesto una enorme contribución al progreso social y económico de Nigeria.

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