Atención de salud mental en la India: recuperar la esperanza y la dignidad

Octubre de 2015

La familia y los profesores de Shamma tardaron algún tiempo en comprender por qué la niña tenía tantas dificultades en la escuela.

«Los maestros se quejaban de que mi hija se peleaba con otras niñas porque se metían con ella», explica el padre de Shamma, Mohammad Yusuf Mansuri. «Las cosas fueron a peor. La gente empezó a rumorear que mi hija había sido poseída y que le habían echado mal de ojo».

Proyecto QualityRights, India

Al borde ya de la desesperación, Mohammad volvió a encontrar la esperanza en el centro de salud mental de Gujarat, el estado de origen de la familia, donde Shamma fue diagnosticada de esquizofrenia. Aquí, por fin, iba a recibir la ayuda que tanto necesitaba.

Este centro es uno de los 43 hospitales de salud mental financiados por el Gobierno, que deben dar cobertura a un total estimado de 70 millones de personas afectadas por trastornos mentales. Por cada millón de personas, hay tan solo tres psiquiatras, y el número de psicólogos es aún menor.

Tan solo dentro del estado de Gujarat, este establecimiento es uno de los 9 centros que han puesto en práctica el proyecto QualityRights para mejorar el acceso a los servicios de salud mental, con énfasis en el respeto de los derechos humanos de los pacientes. Establecido en 2014, el proyecto, gestionado por el Ministerio de Salud y Bienestar Familiar de Gujarat y el Instituto de legislación sobre salud mental y políticas conexas, dependiente de la Indian Law Society, cuenta con el apoyo de la OMS y diversos asociados. Su financiación corre a cargo de Grand Challenges Canada, una ONG que recibe fondos del Gobierno canadiense.

Prestar atención a la persona, no solo a la enfermedad

El psiquiatra Dr. Soumitra Pathare, responsable de la coordinación del proyecto QualityRights y coordinador del Instituto de legislación sobre salud mental y políticas conexas de la Indian Law Society, explica que el proyecto se ha puesto en marcha para atender diversas cuestiones. Uno de los desafíos era cambiar la noción imperante entre la comunidad de que las personas con enfermedades mentales no tienen la capacidad de tomar decisiones importantes sobre sus propias vidas.

«La parte más difícil de este proyecto está en cambiar la actitud de los trabajadores sanitarios y de la comunidad para con las personas aquejadas por alguna enfermedad mental», explica el Dr. Pathare. «Para proporcionar una atención integral, hay que centrarse en el paciente, no solo en su enfermedad. Hay que tratarlo como lo que es: una persona con sus esperanzas y sus sueños».

El proyecto QualityRights va más allá de lo que viene siendo un tratamiento convencional, pues asesora a usuarios y cuidadores sobre cómo acceder a prestaciones sociales y ofrece orientación profesional. Dentro de este proyecto, los proveedores de salud mental, los cuidadores y los usuarios reciben formación sobre cómo debe ser un enfoque de prestación de atención basado en los derechos humanos.

En el proceso de implantación, se aplican una a una las orientaciones incluidas en la carpeta de material del proyecto (WHO's Quality Rights Tool Kit), que incluye una lista de los principios de derechos humanos que deben aplicarse, junto con una serie de instrumentos y material de capacitación para la reestructuración y mejora de los establecimientos de salud mental, así como recomendaciones para la evaluación de los progresos realizados.

«El proyecto QualityRights hace hincapié en la recuperación, otorgando especial prioridad a los objetivos y aspiraciones de los pacientes para llevar una vida plena dentro de sus comunidades», explica la Dra. Michelle Funk, Coordinadora del equipo de Política de Salud Mental y Desarrollo de Servicios Conexos de la OMS.

«Aplicando políticas centradas en la recuperación, podemos ayudar a los usuarios de servicios de salud mental a volver a integrarse en sus respectivas comunidades, lo que es beneficioso no solo para los propios usuarios, sino también para los cuidadores y la sociedad en general», añade.

El proyecto QualityRights, a través de su énfasis en los derechos humanos, pretende empoderar a quienes precisan de sus servicios.

«Estamos confiriendo suma prioridad al empoderamiento de los usuarios de los servicios, de modo que sean ellos quienes decidan qué tratamiento desean recibir», explica el Dr. Ajay Chauhan, Responsable del Programa de Salud Mental del Estado de Gujarat. «De ese modo, empiezan a sentirse mejor consigo mismos y a confiar en su poder de decisión».

Grupos de apoyo comunitario

En el caso de Shamma, la ayuda que recibe en el centro a través del proyecto QualityRights –en particular, por medio de Saathi, un grupo de apoyo mutuo para cuidadores que se reúne regularmente–, se ha traducido en una valiosa fuente de esperanza tanto para ella misma como para toda la familia, según indica Mohammad, su padre.

«Me he sentido discriminado muchas veces en mi vida, pero Saathi es un espacio donde la gente comparte sus experiencias más difíciles», comenta. «He evolucionado en mi forma de pensar. Ahora dedico más tiempo a mi hija y hablamos mucho más de su vida, sus sentimientos y sus necesidades».

Chinmay Shah, un ingeniero de 36 años que fue diagnosticado de esquizofrenia hace 20 años, confirma la utilidad del proyecto.

«Me encuentro mucho mejor y puedo trabajar a tiempo parcial», dice. «Suelo acudir a Saathi, así como a otros servicios de salud mental, para compartir mi experiencia y para defender la necesidad de que los centros especializados adopten un enfoque basado en los derechos humanos. De ese modo, puedo ayudar a otras personas que están pasando por lo mismo que yo hace unos años».

«La recuperación es un proceso largo, pero alcanzable».