Siria fortalece su capacidad de atención de salud mental en situaciones de conflicto

Mayo de 2015

OMS/B. Khabbieh

Hania Arafa,* maestra de escuela, esposa y madre de dos hijos, sufrió una gran perdida en 2012. Su casa de Aleppo quedó totalmente destruida, lo que obligó a la familia a huir a Lattakia, una ciudad situada a casi 200 km de distancia. Durante ese largo periplo, vio fallecer a dos de sus hermanas.

Desde entonces, Hania no ha vuelto a trabajar. Ahora vive en un centro de acogida, con el apoyo de una ONG local. Hace unos cinco meses, le comentó al médico del centro que había perdido peso y comía menos que antes. Además, estaba cansada, no mostraba interés por ningún tipo de actividad y tenía dificultades para dormir. Tampoco se sentía con ánimos de buscar un trabajo para así poder mantener a su familia.

Hania ya no le veía sentido a la vida.

Afortunadamente, el médico que la atendió tenía suficientes conocimientos de salud mental para diagnosticar la depresión que padecía y administrarle el tratamiento apropiado. De hecho, había asistido poco antes a un curso de capacitación sobre evaluación y manejo de trastornos comunes de salud mental en situaciones de emergencia impartido por la Oficina de la OMS en Siria.

Un ambicioso programa de capacitación dirigido a trabajadores sanitarios no especialistas

En 2013 la oficina de la OMS en Siria puso en marcha un ambicioso programa para atender la creciente demanda de servicios de salud mental y apoyo psicosocial en el país. Era evidente que no había suficientes especialistas en salud mental para atender las nuevas necesidades. Según estimaciones de la OMS, hay en Siria unas 600 000 personas con trastornos de salud mental graves y otros 4 millones con trastornos entre leves y moderados.

Con ayuda de la Guía de intervención mhGAP para los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias en el nivel de atención de la salud no especializada, se ha facilitado capacitación, a nivel nacional, a más de 500 profesionales de la salud no especializados para poder atender casos de trastornos psíquicos.

En los contextos de emergencia, la mayoría de la población, tanto infantil como adulta, es presa de sufrimiento y aflicción. En algunas personas, las situaciones de extrema adversidad provocan afecciones más graves, como la depresión, que hacen que les resulte muy difícil llevar a cabo las tareas cotidianas. «En las emergencias, ya sean consecuencia de conflictos armados o desastres naturales, las necesidades de atención de salud mental aumentan día tras día», observa el Dr. Mark van Ommeren, asesor de la OMS en servicios públicos de salud mental. «Sin embargo, en esas situaciones, el acceso a los servicios de tratamiento de trastornos psíquicos suele ser extremadamente limitado».

Nueva guía para emergencias humanitarias

La OMS acaba de publicar, conjuntamente con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), una nueva guía de intervención mhGAP para contextos humanitarios (mhGAP Humanitarian Intervention Guide). Esta guía, adaptada a partir de la versión original, va expresamente dirigida a profesionales de la salud generalistas que intervienen en emergencias humanitarias.

«Esta herramienta práctica y sencilla nos permitirá reforzar el apoyo a las personas con problemas de angustia mental en Siria. La estamos esperando con gran interés», comenta Elizabeth Hoff, representante de la OMS en el país.

A nivel mundial, hay en estos momentos cerca de 80 millones de personas afectadas por emergencias humanitarias causadas por catástrofes naturales y conflictos armados. La OMS calcula que entre un 5% y un 10% de ellas padecen trastornos mentales, por ejemplo depresiones, como consecuencia de esas emergencias.


*Algunos datos personales de la protagonista de este relato se han modificado con el fin de proteger su identidad.