Austria: el sarampión en el punto de mira

Abril de 2016

En Austria, donde la eliminación del sarampión está sumamente cerca, una campaña creativa e innovadora trata de alentar la vacunación entre los adultos no inmunizados.

Campaña de vacunación contra el sarampión reflejada en las paredes del Leopold museum de Viena
Proyección en las paredes del Leopold Museum con un eslogan rojo rodeado de manchas rojas brillantes que invitan a la población austríaca de todas las edades a vacunarse contra el sarampión.
Ministerio Federal de Salud de Austria

En la noche del 10 de enero de 2014, un grupo de jóvenes estaba charlando en un popular lugar de reunión de un parque cerca del Leopold Museum de Viena. Se quedaron en silencio mientras el museo se iluminaba.

El Ministerio Federal de Salud de Austria había preparado una proyección en las paredes del museo con un eslogan rojo rodeado de manchas rojas brillantes. El eslogan, Wir schielen schon auf dich, significa «Te estamos mirando a ti también». La multitud comenzó a reírse.

Las manchas rojas debían recordar a las personas que el sarampión estaba «buscándolas» y que pronto podían estar cubiertas por un exantema, como las paredes del museo. Pero había un doble significado: numerosas obras de Egon Schiele, el renombrado pintor austríaco cuyo apellido significa «mirar» en alemán, se exhiben en el Leopold Museum, donde pueden «mirarse» también.

Llegar a los adultos no inmunizados

Al igual que otros países de toda la Región de Europa de la OMS, Austria ha tropezado con dificultades para eliminar el sarampión pese a su sólido sistema sanitario, lo cual supondría que no habría propagación activa de la enfermedad durante 12 meses o más. Austria es un país pequeño, con una población de menos de 8,6 millones, pero en 2013 se registraron 75 casos de sarampión.

Por lo tanto, en 2014, el Ministerio de Salud lanzó una campaña lúdica, pero agresiva contra el sarampión, mediante medios sumamente visibles, como la pintura de manchas rojas en los tranvías y autobuses, los anuncios de servicios públicos en los cines y los anuncios en publicaciones populares. La campaña estaba dirigida a personas de todas las edades, incluidos los padres, pero pretendía especialmente llegar a los adultos no inmunizados.

En Austria, casi todos los lactantes (más del 95%) están inmunizados contra el sarampión, pero no se puede decir lo mismo de los adultos. «Muchos adultos de más de 45 años no son inmunes al sarampión porque nunca fueron vacunados ni tuvieron la infección. Ello hace que sean vulnerables a contraer la enfermedad si se ven expuestos. El resultado son brotes en “zonas sensibles”», explica la Dra. Maria Paulke-Korinek, Jefa del Departamento de Vacunas del Ministerio Federal de Salud de Austria. «Más de un tercio de nuestros casos del año pasado se produjeron en personas mayores de 15 años».

Generación perdida

Antes de que se descubriera la vacuna antisarampionosa en los años sesenta, la gran mayoría de niños europeos contraía la enfermedad. Cuando la vacuna pasó a utilizarse de forma sistemática, las personas que nunca habían padecido la enfermedad y ya habían pasado la edad típica para la inmunización contra el sarampión cayeron en el olvido.

«En Austria, tenemos una especie de generación perdida con respecto al sarampión. Los adultos jóvenes de Austria suelen considerar el sarampión como una enfermedad de la infancia, que es algo del pasado y no se dan cuenta de que es muy peligroso y potencialmente mortal. En general, creen que probablemente fueron vacunados, pero no verifican si es así», señala la Dra. Heidemarie Holzmann, Profesora Asociada del Departamento de Virología de la Facultad de Medicina de Viena. «Cualquiera, independientemente de su edad, puede ser vacunado gratuitamente contra el sarampión en Austria, pero es insuficiente el número de personas que aprovechan esta oportunidad».

Austria afronta otro desafío. «En muchos países europeos, entre ellos Austria, tropezamos con una actitud de indecisión frente a las vacunas; se trata de un prejuicio contra la vacunación basado en la filosofía personal o temores infundados sobre los efectos secundarios», indica el Dr. Mark Muscat, Responsable Técnico en la Oficina Regional de la OMS para Europa. «Lamentablemente, hay todavía un gran número de profesionales sanitarios que se opone a las vacunas».

Concienciación en toda Europa

La OMS ha colaborado estrechamente con los países de toda la Región para ayudarlos a educar a las personas sobre los datos científicos en que se sustenta la inmunización y lograr que sean conscientes de la gravedad de las enfermedades que previenen.

«El Plan de acción europeo sobre vacunas exige un nuevo enfoque para promover la vacunación a lo largo de toda la vida», afirma el Dr. Muscat. «Sabemos que se necesita pensamiento creativo como el que Austria ha llevado a la práctica, y algunos países están haciendo lo mismo». Por ejemplo, Irlanda instauró dispensarios de vacunas para adultos el Día de San Patricio (17 de marzo), un día festivo importante en que las personas desempeñan un papel activo desde un punto de vista social.

Ya se ha demostrado que la eliminación del sarampión, y también de la rubéola, es posible. La Región de las Américas de la OMS, que abarca numerosos países de bajos recursos, ha cumplido esta meta. «La erradicación del sarampión y de la rubéola es actualmente una de las máximas prioridades de la Oficina Regional de la OMS para Europa», señala el Dr. Muscat.

En 2014 se registraron más de 16 000 casos de sarampión en toda la Región de Europa. Si bien el número de casos ha disminuido al nivel más bajo desde 2010, todavía queda mucho por hacer.