Descubrir quiénes son excluidos de la atención sanitaria: el ejemplo de Indonesia

Julio de 2017

Un parto puede ser peligroso incluso en los hospitales más estériles. Sin embargo, en condiciones antihigiénicas surge una amenaza aún mayor para las madres y los recién nacidos: el tétanos.

El tétanos se puede prevenir con una vacuna barata, pero las mujeres pobres o que viven en zonas remotas suelen carecer de acceso a servicios esenciales como la inmunización y corren un mayor riesgo.

Esta era la situación en Indonesia en 2012. Los programas de inmunización habían eliminado el tétanos en tres de las cuatro regiones de este gran archipiélago, pero las bajas tasas de vacunación en Papua Occidental, que es la región más pobre, hacían que la enfermedad siguiera siendo allí una amenaza importante.

Tras un esfuerzo concertado del Gobierno de Indonesia por mejorar el acceso a los servicios de salud en las regiones remotas y aumentar las tasas de vacunación en las zonas más desfavorecidas, el pasado año se declaró que el tétanos había sido eliminado del país, lo que significa que hay menos de un caso de tétanos neonatal por cada 1000 nacidos vivos en cada distrito.

«Eliminar el tétanos fue un gran logro para Indonesia», dijo la Dra. Jihane Tawilah, representante de la OMS en Indonesia. «El tétanos neonatal es un símbolo de desigualdad sanitaria. Afecta a las personas más pobres y menos instruidas».

Indonesia es uno de los muchos países que trabajan para mejorar el acceso de las personas más desfavorecidas a los servicios sanitarios, en el marco de su compromiso con «no dejar a nadie atrás» en el camino hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). De los 17 ODS, el ODS 3 se centra en garantizar una vida sana para todas las personas de todas las edades, mientras que el ODS 10 consiste en reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos.

Aunque muchos países han avanzado en la mejora de la salud general de sus poblaciones mediante diversas medidas, las medias nacionales no explican la historia completa. Ciertos grupos de personas pueden quedar excluidos de los servicios sanitarios por diversas razones: su género, el lugar donde viven, sus ingresos, su educación y otras razones sociales y culturales.

Sin embargo, para mejorar la salud de los más desfavorecidos y aumentar su acceso a los servicios de salud, se precisan datos sobre la situación sanitaria de todos los subgrupos de población, incluidos los más desfavorecidos.

«El monitoreo de las desigualdades sanitarias es esencial para garantizar que no se deje a nadie atrás», dijo el Dr. Ahmad Reza Hosseinpoor, quien dirige la labor de la OMS en el ámbito del monitoreo de la equidad sanitaria. «La OMS ha elaborado un conjunto de recursos y herramientas para fomentar la práctica del monitoreo de las desigualdades sanitarias a nivel mundial y nacional y fortalecer la capacidad en dicho ámbito».

Uno de los principales productos es la herramienta de evaluación de la equidad sanitaria (HEAT: Health Equity Assessment Toolkit). Se trata de un programa informático puesto en marcha por la OMS el año pasado que permite a los países analizar, interpretar y notificar datos sobre las desigualdades sanitarias con el fin de arrojar luz sobre las áreas en las que se precisan inversiones para proporcionar acceso a los servicios a quienes carecen de él y mejorar su salud.

Cuando se puso en marcha, la herramienta HEAT se limitaba a los datos procedentes del instrumento Health Equity Monitor, que contiene datos sobre salud reproductiva, de la madre, el recién nacido y el niño respecto de 102 países. La nueva edición, denominada HEAT Plus, permite a los usuarios cargar datos procedentes de sus propias fuentes, lo que la convierte en una herramienta mucho más potente para analizar y notificar las desigualdades sanitarias en diferentes ámbitos.

HEAT Plus, que se puso a prueba en Indonesia, permitió al país analizar e interpretar las desigualdades existentes en muchos otros ámbitos sanitarios mediante grandes cantidades de datos nacionales.

Como resultado de ello, Indonesia está elaborando su primer informe nacional sobre el estado de las desigualdades sanitarias, que se publicará de aquí a finales de año y proporcionará a los encargados de la formulación de políticas informaciones valiosas que los ayudarán a adoptar decisiones estratégicas para mejorar la salud. El país se ha comprometido a integrar el monitoreo de las desigualdades sanitarias en su sistema nacional de información sanitaria.

La OMS ha colaborado con el Ministerio de Salud de Indonesia para cartografiar las fuentes de datos del país a efectos del monitoreo de las desigualdades sanitarias e identificar los déficits de datos, analizarlos y notificar los resultados.

Además de HEAT Plus, la OMS ha presentado esta semana otros dos productos para ayudar a los países a profundizar más en la cuestión de las desigualdades sanitarias: un manual paso a paso para ayudar a los países a integrar el monitoreo de las desigualdades sanitarias en sus sistemas de información sanitaria, y los códigos estadísticos necesarios para analizar los datos de las encuestas de hogares con el fin de evidenciar dónde existen desigualdades.