La prohibición de administrar antibióticos a los animales sanos impulsa las exportaciones de carne de Namibia

Noviembre de 2017

Hace 26 años, Namibia se convirtió en el primer país africano en prohibir por ley el uso habitual de antibióticos en el sector de la carne de vacuno. La prosperidad de este sector demuestra que se puede producir carne a gran escala sin desperdiciar uno de los recursos más valiosos de la medicina moderna.

Hace 26 años, Namibia prohibió el uso de hormonas y antibióticos para engordar animales en el sector ganadero
Hace 26 años, Namibia prohibió el uso de hormonas y antibióticos para engordar animales en el sector ganadero
Meat Corporation of Namibia

En todo el mundo, una gran cantidad de animales destinados a la producción de alimentos (entre ellos bovinos, porcinos, aves de corral y peces) reciben antibióticos a diario para crecer más y con mayor rapidez. También se administran estos medicamentos con el fin de prevenir enfermedades a los animales que se crían confinados.

El Dr. Kazuaki Miyagishima, Director del Departamento de Inocuidad de los Alimentos y Zoonosis de la OMS, señala: «El volumen de antibióticos administrados a los animales continúa aumentando a nivel mundial como consecuencia de la mayor demanda de alimentos de origen animal que, a menudo, se producen mediante la ganadería intensiva. Los datos científicos demuestran claramente que el uso excesivo de antibióticos en los animales puede aumentar la aparición de resistencias a los antibióticos».

Namibia muestra el camino

En 1991, Namibia aprobó una ley que prohíbe el uso de hormonas y antibióticos en el sector ganadero para engordar animales.

Según Rosa Katjivena, responsable de la garantía de calidad de la Meat Corporation of Namibia, «no se nos permite administrar antibióticos para prevenir las enfermedades bacterianas, sino solo para tratarlas, y siempre bajo la prescripción de un veterinario».

«Lo que más nos preocupa son los riesgos para la salud, ya que el uso excesivo de antibióticos conduce a la aparición de las denominadas “superbacterias” (bacterias resistentes a los antibióticos). Por ejemplo, Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SARM) y algunas cepas de salmonela han adquirido resistencias debido a esta práctica».

Nuevas directrices de la OMS

Como parte de su lucha contra la creciente amenaza de la resistencia a los antibióticos a nivel mundial, la OMS ha publicado nuevas directrices sobre la utilización de antibióticos en los animales destinados a la producción de alimentos, con el fin de limitar su uso innecesario en los animales sanos y, de ese modo, conseguir que los antibióticos esenciales para la medicina humana continúen siendo eficaces.

Las directrices instan a todos los países a seguir el ejemplo de Namibia y dejar de administrar antibióticos sistemáticamente para estimular el crecimiento y prevenir las enfermedades en los animales sanos.

En Namibia, la OMS colabora con el Gobierno a fin de elaborar un plan nacional de acción para orientar todas las iniciativas de lucha contra la resistencia a los antimicrobianos. Este plan estará en consonancia con el Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos aprobado por los gobiernos en la Asamblea Mundial de la Salud celebrada en 2015.

Prevención de infecciones

Rosa Katjivena
Rosa Katjivena

En Namibia y en otros países que han dejado de usar antibióticos de forma habitual para prevenir las enfermedades, los granjeros y las empresas fabricantes de alimentos evitan la propagación de infecciones entre sus animales mediante la mejora de las condiciones de cría.

Rosa Katjivena explica: «Nuestro enfoque de la prevención de las enfermedades no se basa en la administración de medicamentos, sino en el bienestar y la higiene de los animales. La promoción del bienestar de los animales es sin duda ventajosa porque la calidad de la carne es muy superior. Todo se hace con calma y metódicamente para reducir el estrés del animal. Cuando el animal está estresado, la carne es oscura y poco atractiva para el consumidor, y el tiempo de conservación es mucho más corto».

Es fundamental que los animales tengan las plumas limpias, dispongan de suficiente espacio y de agua salubre, y que se les proporcionen alimentos frescos y secos. Otro método seguro, eficaz y asequible para limitar la necesidad de antibióticos es vacunar a los animales contra las enfermedades infecciosas.

Los consumidores, impulsores del mercado

Se podría pensar que esta prohibición implica una desventaja competitiva para Namibia frente a otros países que permiten administrar antibióticos con fines de engorde, porque los animales criados con antibióticos crecen más rápido y se pueden sacrificar antes. Sin embargo, esta preocupación se vio disipada gracias a la creciente demanda de carne de calidad comercializada con la etiqueta «sin antibióticos».

Como explica Rosa Katjivena: «De hecho, podemos vender nuestros productos en el mercado a un precio más elevado. Esta es una de las mayores ventajas de prohibir los antibióticos y las hormonas. Nuestro principal mercado es la Unión Europea. Es un mercado muy importante para nosotros, donde se prohíbe el uso de antibióticos y hormonas con fines de engorde. Para facilitar la entrada en él de nuestros productos, decidimos aprobar una legislación equivalente».

Además, en los países que no regulan el uso de antibióticos para estimular el crecimiento de los animales, los consumidores que se preocupan por su salud están impulsando el mercado de carne sin antibióticos, que está en continua expansión.

En 2016, Namibia se convirtió en el primer país africano autorizado a exportar carne de alta calidad a los Estados Unidos de América, un mercado con un potencial considerable. Para 2021, Namibia prevé exportar anualmente más de 5 millones de kilogramos de carne.