Diez cosas que debería saber sobre la crisis en el nordeste de Nigeria

Febrero de 2017

Tras ocho años de conflictos violentos, la crisis humanitaria del nordeste de Nigeria se ha intensificado y ha evolucionado con el paso del tiempo. Esto ha dado lugar a desplazamientos y destrucción generalizados, así como a inseguridad alimentaria y nutricional aguda y a una grave escasez de servicios esenciales de atención de la salud.


Mapa del lago Chad
Naciones Unidas

La del nordeste de Nigeria se enmarca en la crisis más amplia de la cuenca del lago Chad (el nordeste de Nigeria, el norte del Camerún, la zona occidental del Chad y el sudeste del Níger), que afecta aproximadamente a 17 millones de personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y sus asociados tratan de ayudar a 8,2 millones de personas mediante la prestación de asistencia sanitaria en toda la región.


OMS/S. Zimble

Borno, con menos de la mitad de sus instalaciones sanitarias en funcionamiento, es el estado más afectado del nordeste de Nigeria. La OMS, en colaboración con el Gobierno de Nigeria, evaluó las 749 instalaciones sanitarias conocidas del estado y constató que un tercio estaba completamente destruido y que otro tercio estaba dañado. De las instalaciones que se mantienen en funcionamiento, el 60% cuenta con el apoyo de uno o más de los 18 asociados del sector de la salud.


OMS/A. Clements-Hunt

Hay 24 equipos médicos móviles que cuentan con el apoyo de la OMS desplegados en las zonas más remotas e inseguras del estado de Borno, a fin de prestar servicios de atención de salud esenciales y urgentes. Los equipos realizan más de 4000 consultas por semana, en particular de inmunización, atención prenatal, y pruebas y tratamiento contra el paludismo, e intervienen para atender a los desplazados internos y actuar en las zonas que no tienen instalaciones sanitarias, con el fin de prestar servicios de salud a quienes más los necesitan. Hay 79 equipos móviles adicionales, administrados por otros asociados para la salud.


OMS

En el estado de Borno, el Sistema de Pronta Alerta y Respuesta (EWARS) de la OMS se utiliza en 160 instalaciones. Desde agosto de 2016, la Organización ha capacitado en el uso del EWARS a cientos de puntos focales responsables de la vigilancia en las instalaciones sanitarias, lo que ha facilitado la rápida detección y respuesta ante posibles brotes de salud pública entre el 85% de los 1,8 millones de desplazados internos de ese estado.


OMS/H. Dicko

Durante varios años, millones de personas del estado de Borno han tenido un acceso nulo o limitado a los servicios de salud habituales, lo que ha dado lugar a tasas de vacunación muy bajas. El constante movimiento de los desplazados internos también dificulta el seguimiento de quiénes están o no inmunizados. En enero de 2017, la OMS apoyó una campaña de vacunación contra el sarampión, mediante la que se inmunizó a casi 3 millones de niños. La poliomielitis todavía es endémica en Nigeria, pero en una continua labor para erradicarla, la OMS y sus asociados han vacunado contra esta enfermedad a más de 1,8 millones de niños menores de cinco años.


OMS/A. Clements-Hunt

La OMS ha apoyado la capacitación y el despliegue de casi 300 trabajadores comunitarios. Estos voluntarios administran tratamientos esenciales contra el paludismo, la diarrea y las infecciones respiratorias agudas a niños menores de cinco años en algunas de las zonas más inaccesibles del estado de Borno, donde las estructuras sanitarias formales no funcionan.


Sin embargo, en 2017…

OMS/S. Zimble

Los constantes conflictos siguen poniendo a prueba la capacidad de la OMS y los asociados del sector de la salud para llegar a quienes más necesitan los servicios de salud básicos. La inseguridad es un obstáculo considerable, habida cuenta de los ataques contra el personal humanitario. Para acceder a las zonas controladas por el gobierno local se precisa escolta militar y transitar por carreteras en muy mal estado, y la comunicación con muchas de esas zonas es extremadamente limitada.


OMS/A. Zouiten

Los brotes epidémicos plantearán una amenaza más seria a medida que la temperatura siga aumentando durante las semanas y meses venideros. El comienzo de la estación de lluvias en abril incrementará el riesgo de epidemias de cólera y meningitis. También se espera que aumenten los casos de paludismo, que se ha vuelto endémico en el nordeste del país.


OMS/A. Clements-Hunt

En muchas partes del nordeste de Nigeria, las tasas de malnutrición superan con creces el umbral de emergencia. Es probable que la necesidad de asistencia alimentaria aumente aún más el próximo mes, cuando se agoten las reservas de la mala cosecha del año pasado. Según los datos que arroja la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud realizada en Nigeria en 2015, en el estado de Borno, el 2,6% de los niños de entre 6 y 59 meses de edad sufren malnutrición aguda grave. El UNICEF ha advertido que en los próximos 12 meses se prevén alrededor de 450 000 casos de malnutrición aguda grave entre la población infantil de tres estados del nordeste.


OMS/A. Clements-Hunt

La amenaza constante de inseguridad impulsa a la gente a seguir desplazándose. En ocho años de conflicto, más de 2,3 millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares en toda la región del lago Chad, a veces en múltiples ocasiones. Cuando la población se mantiene en movimiento, es difícil asegurar a las personas el acceso periódico a los servicios de salud básicos que necesitan.