No lavarse las manos puede ser letal

Mayo de 2017

En todo el mundo, 30 000 mujeres y 400 000 recién nacidos mueren cada año por infecciones, como la septicemia, frecuentemente causada por la falta de agua y saneamiento y por prácticas deficientes de lavado de manos.

Una mujer con su hija pequeña en India
OMS/P. Bagla

Cuando Bandana Das, una partera de la India, se lava las manos no lo hace por simple rutina: es un gesto esencial para reducir las infecciones y salvar la vida de madres y recién nacidos.

«He visto cómo se ha dado de alta a madres que posteriormente han vuelto al centro de salud con graves infecciones y fiebre alta», dice Bandana, la presidenta de la Sociedad de Parteras de la India. «Muchas de estas madres no sobreviven».

En todo el mundo, 30 000 mujeres y 400 000 recién nacidos mueren cada año por infecciones, como la septicemia, frecuentemente causada por la falta de agua y saneamiento y por prácticas deficientes de lavado de manos. En una era de resistencia a los antimicrobianos, es esencial que todas las parteras se laven las manos en momentos decisivos: antes y después de tocar a un paciente, antes de los procedimientos médicos y tras la exposición a líquidos corporales.

Sin embargo, hasta el 70% de los trabajadores sanitarios no observan las prácticas recomendadas de higiene de las manos, según la OMS.

Bandana Das, una partera india, muestra cómo lavarse las manos correctamente
Bandana Das, una partera india, muestra cómo lavarse las manos correctamente
OMS

En todo el mundo hay centros sanitarios que carecen de agua salubre e instalaciones de saneamiento e higiene

En la India y en muchos países de ingresos bajos y medianos no es fácil adoptar buenas prácticas de lavado de manos. Das, como muchas otras parteras de la India, a menudo no dispone de agua, jabón o acceso a un retrete.

«En algunos lugares el agua está tan sucia que no se puede utilizar», dice. «Es muy difícil tener una buena higiene en esas condiciones».

Según un informe de la OMS y el UNICEF, más de 1 de cada 3 centros de salud de los países de ingresos bajos y medianos no tienen acceso alguno al agua. Cuando se tiene en cuenta la fiabilidad, la salubridad y la distancia del punto de abastecimiento de agua, dicha proporción aumenta a 1 de cada 2.

La falta de agua es uno solo de los problemas. Casi uno de cada 5 de estos centros no tienen retretes y más de 1 de cada 3 no tienen jabón para el lavado de manos. La disponibilidad de agua limpia, jabón y retretes que funcionen es esencial para proteger la vida de las madres y los recién nacidos durante el parto.

Modificación de las prácticas de enfermeras y parteras

Incluso cuando tienen acceso a agua y jabón, muchos trabajadores sanitarios simplemente se olvidan de lavarse las manos, pese a las actividades de sensibilización y supervisión.

En colaboración con el UNICEF, Bandana está impartiendo un curso de formación de tres días para parteras y enfermeras en la India, que va seguido de intervenciones de seguimiento. Hasta la fecha, el curso ha tenido como resultado un aumento de la práctica del lavado de manos y la mejora de la calidad del agua y el saneamiento.

En el mismo programa de formación también se evalúan las normas relativas al agua, el saneamiento y la higiene en los centros y se recomiendan esferas de mejora. Este año, para apoyar los esfuerzos nacionales, el Gobierno de la India puso en marcha un Plan nacional de acción sobre resistencia a los antimicrobianos que también incluye medidas de prevención y control de las infecciones.

Para ayudar a los países a mejorar aún más la higiene de las manos y la calidad asistencial en los centros de salud, la OMS ha elaborado guías de formación, materiales de concienciación y normas de prevención y control de infecciones para los centros de salud.

Recientemente, la OMS y el UNICEF publicaron una nueva herramienta denominada Water and sanitation for health facility improvement tool (WASH FIT), que es una guía práctica para aumentar la calidad asistencial en los centros sanitarios mediante la mejora del agua, el saneamiento y la higiene. El objetivo general de la utilización de la herramienta WASH FIT es mejorar y mantener de manera duradera los servicios de agua, saneamiento e higiene en los centros de salud.

La OMS y el UNICEF también pusieron en marcha una nueva Red de mejora de la calidad de la atención de la salud materna, neonatal e infantil, cuyo objetivo es reducir a la mitad las muertes prevenibles de embarazadas y recién nacidos en los centros de salud para 2030. Los países de la Red trabajarán para aplicar las normas de la OMS destinadas a mejorar la calidad de la atención de la salud materna, neonatal e infantil en los centros de salud (Standards for Improving Quality of Maternal and Newborn Care in Health Facilities), que incluyen reglamentaciones sobre el agua limpia y el saneamiento.

«El no lavarse las manos y la falta de agua y saneamiento restringen de manera fundamental la calidad de la atención», dice Fran McConville, asesor sobre partería, OMS. «Las parteras deben trabajar de forma colaborativa para mejorar el acceso de la mujeres y recién nacidos de todo el mundo al agua, al saneamiento y a la electricidad».

Se están elaborando indicadores mundiales para monitorear y recabar datos en las salas de parto. Los indicadores servirán de base para el informe de referencia relativo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible acerca del agua, el saneamiento y la higiene en los centros sanitarios que publicarán la OMS y el UNICEF en 2018.

Resumen de las recomendaciones de la OMS sobre la higiene de las manos

La OMS recomienda que, para que todas las madres y recién nacidos reciban atención en condiciones de salubridad, los trabajadores sanitarios deben:

  • lavarse las manos en momentos decisivos;
  • utilizar guantes;
  • esterilizar el equipo;
  • asegurarse de que la zona de partos esté limpia;
  • eliminar los desechos de forma segura; y
  • tratar la ropa contaminada.

El lavado de manos debe realizarse en cinco momentos decisivos:

  • antes de tocar a un paciente;
  • antes de realizar un procedimiento limpio/aséptico;
  • tras la exposición a líquidos corporales;
  • después de tocar a un paciente; y
  • después de tocar el entorno de un paciente.

Las manos deben lavarse:

  • frotándolas con un desinfectante a base de alcohol (que es un método más rápido, más eficaz y mejor tolerado por la piel que el lavado con agua y jabón) si las manos no están visiblemente sucias; y
  • con agua y jabón cuando estén visiblemente sucias y tras utilizar el retrete.