La debilidad de los sistemas de vigilancia contribuye a la farmacorresistencia.
Hay pocas redes bien establecidas que recopilen y comuniquen regularmente datos sobre la farmacorresistencia. Algunos países carecen de laboratorios en los que se puedan identificar con exactitud los microorganismos resistentes, lo cual dificulta la detección de su aparición y la adopción rápida de las medidas pertinentes.
