Cada año se recogen en el mundo unos 92 millones de unidades de sangre.
Aproximadamente un 50% de esas donaciones corresponden a los países de ingresos bajos y medios, que, sin embargo, representan el 85% de la población del planeta. La tasa media de donaciones de sangre es unas 13 veces mayor en los países de ingresos altos que en los de ingresos bajos y medios.
