La sangre donada debe analizarse siempre.
Antes de su transfusión, la sangre donada debe ser sometida siempre a pruebas de detección del VIH, las hepatitis B y C y la sífilis. Sin embargo, en 39 países no toda la sangre donada es sometida a análisis de una o más de estas infecciones. Las pruebas no son fiables en muchos países por falta de personal, mala calidad de los kits, irregularidad del suministro o falta de servicios básicos de laboratorio.
