Una sola unidad de sangre puede beneficiar a varios pacientes.
La separación de los diferentes componentes de la sangre permite que una sola unidad de sangre beneficie a varios pacientes, proporcionando a cada uno de ellos únicamente el componente que necesita. En los países de ingresos altos se fracciona aproximadamente un 97% de la totalidad de la sangre recogida, frente a un 63% en los países de ingresos medios y a un 28% en los de ingresos bajos.
