El riesgo de muerte es más elevado en el primer mes de vida del niño.
El parto sin riesgos y la atención neonatal eficaz son esenciales en el primer mes de vida. El nacimiento prematuro, la asfixia del parto y las infecciones causan la mayor parte de las muertes de los recién nacidos. A partir del mes y hasta los 5 años de edad, las causas principales de muerte son la neumonía, las enfermedades diarreicas y el paludismo. La desnutrición es un factor contribuyente en más de una tercera parte de estas muertes infantiles.
