Más del 90% de los niños infectados con el VIH se infectan por la transmisión maternoinfantil.
Esta forma de transmisión se puede prevenir mediante el uso de antirretrovíricos, aunado a prácticas obstétricas y alimentarias más seguras. Aproximadamente 2,3 millones de niños menores de 5 años están infectados con el VIH y cada día se infectan otros 1400. Si no se da tratamiento, más de la mitad de los niños infectados mueren antes de cumplir los 2 años. El tratamiento con antirretrovíricos de estos niños mejora considerablemente las tasas de supervivencia y la calidad de la vida.
