En África y Asia, muchos niños están expuestos a las aflatoxinas presentes en los alimentos
Las aflatoxinas son compuestos tóxicos producidos por hongos que contaminan los alimentos. El maíz y los cacahuetes son importantes fuentes de exposición. La intoxicación aguda por aflatoxinas puede ser mortal. A largo plazo, los niños expuestos de forma crónica a las aflatoxinas pueden sufrir retraso del crecimiento e insuficiencia ponderal, y ser más propensos a padecer enfermedades infecciosas durante la infancia y en etapas posteriores de su vida.
