Cuatro causas son responsables de un 70% de las muertes maternas: hemorragias graves, infecciones, abortos peligrosos, trastornos hipertensivos de la gestación (preeclampsia y eclampsia) y parto obstruido. Una hemorragia puerperal no atendida en una mujer sana puede matarla en dos horas. Casi todas estas muertes son evitables.
