La mayoría de las muertes maternas pueden evitarse con una atención especializada al parto y acceso a la atención obstétrica de urgencia. En el África subsahariana, donde se registran las razones de mortalidad materna más elevadas, sólo el 46% de las mujeres son atendidas durante el parto por personal cualificado (parteros, enfermeros o médicos).
