Una de las metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio es la reducción de la razón de mortalidad materna en tres cuartas partes entre 1990 y 2015. Los progresos realizados hasta ahora han sido lentos. Desde 1990, dicho indicador solo ha disminuido un 2,3% anual en vez del 5,5% necesario para cumplir el ODM5, que apunta a mejorar la salud materna.
