Las mujeres que padecen una fístula obstétrica sin complicaiones pueden someterse a una intervención quirúrgica sencilla para reparar el orificio que comunica con la vejiga urinaria o el recto. De esta manera se curan hasta 90% de estos casos. Sin embargo, desde 2003 solo se ha tratado a 12 000 mujeres aquejadas de fístula obstétrica en más de 45 países de África, Asia y el Oriente Medio.
