La violencia afecta principalmente a personas jóvenes, económicamente productivas.
Los homicidios y suicidios suponen una fracción importante de las tasas globales de mortalidad de los hombres de 15 a 44 años. Por cada joven que muere por la violencia se calcula que hay entre 20 y 40 que sufren lesiones que requieren tratamiento hospitalario. Entre los menores de 25 años, por cada suicidio consumado hay 100 intentos.
