Los programas escolares de prevención de la violencia son beneficiosos.
Estrategias centradas en el individuo que tienen una eficacia demostrada o son prometedoras para prevenir la violencia: programas de enriquecimiento en edad preescolar (3 a 5 años); preparación para la vida cotidiana y programas de desarrollo social para los niños de 6 a 18 años, y ayuda a los adolescentes y adultos jóvenes de alto riesgo para que completen la escolarización y sigan cursos de educación superior y educación profesional.
