Más de 100 000 niños desplazados, como Hassam, fueron vacunados del sarampión y la polio y recibieron suplementos de vitamina A como parte de una campaña para luchar contra las enfermedades prevenibles mediante vacunación, emprendida por los ministerios libaneses de Salud Pública y de Educación con apoyo de la OMS y el UNICEF.
