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OMS/Pierre Formenty
La fiebre hemorrágica de Marburgo se transmite por contacto cercano con la sangre u otros fluidos corporales de una persona infectada. La enfermedad comienza abruptamente con síntomas de dolor de cabeza, y fiebre, a los que siguen un rápido debilitamiento y diarrea acuosa, náuseas y vómitos. Casi siempre provoca la muerte, entre 8 y 9 días después de que aparecen los síntomas.